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Tradiciones de un pueblo

Antiguo Cuscatlán. El 27 y 28 de diciembre el municipio recuerda a los “Santos Niños Inocentes”. En su memoria, los católicos desfilan con imágenes de Jesús a la parroquia

Publicada 27 de diciembre 2004, El Diario de Hoy

Antiguos Mayordomos. Pedro Cerón (izquierda) y Wenceslao Flores (derecha) sostienen la figura del “Niño Balta”. Foto EDH

Eugenia Velásquez
El Diario de Hoy

metro@elsalvador.com


Como un pueblo “célebre por sus riquezas y el poderío de sus príncipes”, ha sido reconocido legendariamente el municipio de Antiguo Cuscatlán, que en náhuatl significa el país de las preseas o la ciudad de joyas preciosas.

Fundada en 1504 por el monarca Topiltzín Acxitl y librada de muchas guerras por el valiente indio Atlacatl, quien reinó en el lugar antes de la época Colonial. En 1770, su población apenas la formaban 19 familias indígenas y 115 ladinos.

Los siglos han transcurrido y sucesos importantes que han marcado la historia de la ciudad también, pero sus raíces y tradiciones permanecen latentes en sus céntricas y adoquinadas calles, en su gente, y en una centenaria Ceiba que adorna la plaza central.

Una de las costumbres que data desde 1713 y que aún se celebra con mucho abolengo en la ciudad es, la “Doctrina y Curato de los Santos Inocentes de Cuscatlán”, a raíz de una visita pastoral que realizó el Obispo Juan Bautista Álvarez de Toledo en el siglo XVIII.

Para recordar
Las cofradías

En la tarde del 27 de diciembre, los vecinos de Antiguo Cuscatlán, que tienen bajo su responsabilidad la custodia de las imágenes, realizan quiebra de piñatas y reparto de dulces a los niños del municipio. La actividad recuerda la década de los años 60, cuando en el Día de los Santos Inocentes se repartía fresco y marquesote en el parque central, a todas las personas que llegaban a la iglesia a festejar.

La actividad recuerda el episodio descrito en uno de los capítulos del Evangelio de Mateo, cuando el Rey Herodes, mandó a sus soldados a que degollaran a todos los menores de dos años, en su afán por terminar con la vida del niño Jesús.

Por generaciones, los habitantes de Antiguo Cuscatlán continúan remembrando la enseñanza bíblica todos los 27 y 28 de diciembre de cada año, por lo que hoy miles de personas visitarán la parroquia de los Santos Niños Inocentes.

Carrozas con imágenes de infantes, simbolizando el momento histórico que relata la Biblia, son adaptados con nombres de niños cuyos padres agradecen a Dios por un milagro recibido.

Una de las figuras más representativas es la del “Niño Balta”, en honor a don Walter Thilo Deininger, quien era conocido cariñosamente como don “Balta”.

Don Wenceslao Flores Montoya, recuerda que la imagen fue donada por doña Frida Clode Veiga, de origen alemán, quien fue la primera esposa de don Walter Deininger, un hombre que donó hospitales, escuelas, iglesias, y realizó muchas obras sociales en beneficio de El Salvador.

Un personaje
- La mayor parte de adultos mayores recuerda a Don Walter Deininger como una persona humana y carismática.
- Fue quien donó el terreno que ocupa actualmente la iglesia de los Santos Niños Inocentes, la Alcaldía Municipal y la escuela que lleva su nombre, entre otros.
- Wenceslao Flores cuenta que Don Walter Deininger falleció en la carretera a Sonsonate, en los brazos de su motorista, cuando contaba uno a uno los camiones que venían del Puerto de Acajutla hacia San Salvador.

Flores Montoya manifestó que el “Niño Balta”, fue traído desde Europa por doña Frida, en agradecimiento por haber librado a don Walter del cautiverio que sufrió cuando fue llevado a Alemania por ser originario de esa nación, en la década de los años 40, en que se desató la Segunda Guerra Mundial.

Aunque el protagonista de la imagen murió de un síncope cardíaco un viernes santo de 1968, la tradición del desfile del carruaje ha sido heredada por los antiguos empleados de don Walter, quienes preparan a la figura desde que inicia diciembre.

Actualmente, don Pedro Cerón es el “Mayordomo o Guardián” del “Niño Balta”. Una reliquia que conserva una historia que esperan transmitir a los jóvenes de Antiguo Cuscatlán.

“Este año el carrito representará a Belén, y el niño vestirá de blanco”
Pedro Cerón
Guardián del “Niño Balta”

“Cerca de 60 carrozas con figuras de niñitos visitan la iglesia”
Leonor Torres
Miembro de la cofradía

 


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 



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