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| El hat trick. Nicolás leyendo
sobre sus tres goles al Águila. Fotos
EDH |
William Alfaro
El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com
Nicolás, con una sonrisa, nos da luz verde para viajar de Santa
Ana hasta la redacción de El Diario de Hoy a las 8:20 a.m.
Con mucho cuidado y ayuda de su novia Johany se acomoda en uno de los
asientos. Ya estoy mucho mejor, responde a las interrogantes
sobre la lesión. La afirmación va acompañada de un
movimiento de dedos de su pie derecho y una gran sonrisa.
Nos comentó que el día anterior (martes 21) no había
parado de recibir llamada de felicitación por el título
de campeones. Recibí tres llamadas de Panamá. Mi mamá
me llamó para felicitarme por mi cumpleaños 23. No ha de
tardar en volver a llamarme, aseguró.
La advertencia se hace efectiva 10 minutos después. Luego de la
charla telefónica dice: Mi mamá estaba bien ronca.
Me dijo que estaba así porque se tomó unas cervezas por
mi cumpleaños, confesó entre carcajadas.
El viaje hasta San Salvador se vuelve cada vez más lento. Un par
de kilómetros más adelante nos enteramos de las protestas
por el TLC en el desvío a Opico. Uno de los activistas saluda a
Nico, quien sin temor responde al saludo.
Otro tema de conversación que Muñoz tampoco dejó
de lado fue el susto que tuvieron los santanecos después de la
final.
Nico no quería pensar que el técnico Agustín Castillo
estuvo a un paso de dirigir al Águila y dejar las filas tigrillas.
Una de las personas más preocupadas fui yo. Lesionado y de
repente ponerme a pensar que podía llegar un nuevo técnico
me puso triste. Fui a hablar con el profesor para pedirle que no se fuera.
Si él se iba yo no sabía qué iba a ser de mi futuro.
Él sabe cómo me lesioné... fue jugando por el equipo,
aseguró conmovido.
Sobre el premio que le entregó El Diario de Hoy, Muñoz comentó:
Quiero dedicarle este trofeo a Johany, quien ha estado conmigo todo
este tiempo que he necesitado de alguien que me ayude. Le doy las gracias
por todo su apoyo, dijo mientras observaba a su compañera
de vida.
Johany en muestra de afecto comentó un gesto que Yuyu
realiza después de anotar. Él mueve las manos en forma
de corazón. Ahí me está saludando. No lo hizo en
Guatemala, pero fue porque yo no viajé con ellos. La celebración
ya la copiaron algunos compañeros de él, explicó.
En la redacción de EDH, Muñoz se tomó el tiempo de
ver algunas de la notas en las que ha sido el protagonista y sus fotografías.
Prometió volver al país el 20 de enero, ya caminando sin
las muletas.

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