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Visita de salvadoreños se incrementó
ayer en la tarde
Turismo. Pese a advertencias y noticias de asaltos,
la afluencia a Guatemala subió ayer. Sobre carreteras hay bastante
presencia policial y militar.
Publicada 26 de diciembre 2004, El Diario de Hoy
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Constantes. Los patrullajes policiacos, en autos o motos, y de
soldados a pie, son constantes en las calles de Guatemala. Foto
EDH
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Jorge Beltrán/
Roberto Zambrano
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
Tres, cuatro o hasta cinco vehículos salvadoreños llegaban
a un tiempo ayer a la frontera Las Chinamas, después del mediodía.
La mayoría eran grupos familiares que viajaban; llenaban el formulario
de migración y luego cruzaban el puente sobre el río Paz.
Pareciera que la mayoría de salvadoreños que suele visitar
Guatemala ya se han acostumbrado a vivir con la incertidumbre de que en
cualquier momento podrían convertirse en víctimas de los
asaltantes en tramos carreteros del país vecino.
En lapso de unos treinta minutos, una veintena de automóviles se
adentro en territorio guatemalteco.
Algunos hasta se atrevieron a cambiar dólares por quetzales con
los cambistas en el punto fronterizo, a pesar de que autoridades policiales
han advertido de que algunos de ellos podrían tener nexos con las
bandas de salteadores.
La mayoría preguntaba por la escolta que se ha anunciado, pero
parecían indiferentes al enterarse de que el convoy había
salido a la 1:00 p.m.
Fuerte dispositivo
Del lado salvadoreño se creía que había salido, pero
El Diario de Hoy estuvo en el punto de reunión, y en realidad no
hubo tal servicio.
Lo que sí se pudo apreciar fue un fuerte despliegue de patrullas
móviles y en puntos fijos, aunque antes de las ocho de la mañana,
policías no se vieron en las carreteras sino sólo soldados.
El subteniente Flores, que mandaba el retén fijo ubicado en Oratorio,
sobre el desvío a la ciudad de Jutiapa, aseguró ayer en
la mañana que la afluencia de turistas salvadoreños fue
intensa el día anterior.
Ayer que fue el feriado si pasaron bastantes (autos con placas salvadoreñas),
hasta esta hora (10:30 a.m.) se han visto pocos, aseguró
el oficial, que pertenece a la Zona Militar de Jutiapa.
En los retenes, bien de policías o de soldados, se detienen al
azar a los vehículos, los agentes piden documentos y chequean la
matrícula. El cacheo es rápido y las personas no se bajan
de los autos.
Para Juan Miranda, los asaltos es cuestión de mala suerte. El viaja
frecuentemente por asuntos de negocios y nunca le han salido los ladrones.
Sin embargo, El Diario de Hoy ha conocido de casos de salvadoreños
que han sido atracados varias veces en lapsos cortos, o de comerciantes
cuyos camiones han sido robados en repetidas ocasiones.

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