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Lo que no se dijo del TLC

Humor. En la negociación, el estrés hizo que los protagonistas dejaran los formalismos. Historias recolectadas en el largo proceso


Publicada 25 de diciembre 2004, El Diario de Hoy

Cuarto adjunto. Los empresarios participaron en todas las rondas de negociación..Fotos EDH

Guadalupe Trigueros
El Diario de Hoy

negocios@elsalvador.com


La parte más glamorosa de las negociaciones del acuerdo de libre comercio con Estados Unidos, incluso su etapa de ratificación, estuvo marcada por finos abrigos, copas, anécdotas, modismos y “table dancing”.

Uno de los pisos superiores del Hotel Mayflower, en Washington, fue uno de los tantos testigos de lo que ocurrió hace un año entre negociadores, técnicos, empresarios y periodistas.

Un día, más de 15 reporteros centroamericanos acorralaron a un funcionario de la región para interrogarlo sobre los avances en la etapa final de las conversaciones con los estadounidenses. Los empresarios se sumaron al tumulto, ávidos de información.

El sofocado funcionario concluyó con un “los dejo, ‘vuir’ a una reunión urgente.” Instantáneamente, alguien imitó el ‘vuir’, arrancando carcajadas a todos.

Abajo, en los pasillos, los agricultores centroamericanos sesionaban en el bar, cada uno con su sector y asesor. Los ratos de ocio y de whisky les sirvieron para los sobrenombres, por ejemplo, al grupo de avicultores los llamaban “los pollitos”, mientras a los porcicultores, “los chanchitos”, y a los embutidores, “los choriceros”.

La moda


Durante los fines de semana, las jefas de negociación de algunos países y la flamante representante estadounidense, Regina Vargo, nunca dejaron la elegancia, aunque repetían las mudadas. Sus homólogos prescindieron de los sobrios trajes, entre ellos, el viceministro de Economía salvadoreño, quien modeló cuellos de tortuga al estilo James Bond, en tiempos de Sean Connery.

En cambio, la ronda de Nueva Orleans tuvo episodios picarescos. Cada medianoche, los empresarios y algunos negociadores deambulaban por la Bourbon Street, donde es imposible sentir sueño: a la izquierda, una tienda de artefactos pecaminosos, seguida de un local que proyecta a trasluz a una “table dancing”.

Al otro lado, bares colmados de humo y jazz y, en las azoteas, turistas embriagados lanzando collares a los desinhibidos transeúntes.

Rigoberto Monge, negociador del sector privado salvadoreño, recuerda estos paseos como uno de los métodos más usados por sus colegas para combatir el estrés de las conversaciones con los estadounidenses.

Ricardo Esmahán, presidente de la Cámara Agropecuaria (Camagro), recomendó a todos el famoso bar Pat O’Bryan el cual luego fue frecuentado por muchos de los empresarios que ahora se han convertido en ministros.

Desvelos similares se registraron en las anteriores rondas. En la de Houston, el diputado Orlando Arévalo, miembro de la comisión parlamentaria que le dio seguimiento a las negociaciones, no soportó el cansancio y se durmió en medio de una sesión de informes del viceministro de Economía.

De la cuarta ronda de negociación, en Honduras, todos tienen malos recuerdos. El ron más bebido era el Botrán, una de las marcas más afectadas por el ex negociador guatemalteco, Salomón Cohen, quien ofreció a Estados Unidos completa libertad para la entrada de sus productos, sin cobros arancelarios, ni trabas.

Este episodio fue denominado por los empresarios como “la tragicomedia de errores”, por provocar el alzamiento de los jefes de negociación de la región, en competencia por el liderazgo del proceso, frente a un Estados Unidos que desde el palco principal esperaba el peor desenlace, para introducir su mercadería en los mercados de cada país, en condiciones bonancibles.

Al final, nadie cedió su mercado por completo, pero Guatemala tuvo que cambiar a su negociador. En el desenlace, los seis negociadores reestablecieron la amistad.

Un año después, previa a la ratificación del Tratado, la ministra de Economía, Yolanda de Gavidia, solía aparecer en eventos públicos con un pin pegado a la solapa, en el que se leía: “Pregúnteme sobre el TLC”.




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