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El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
Con la incorporación de Antonio Almendáriz a la Junta
Directiva del Primer Órgano del Estado, las cosas en la Asamblea
han empezado a cambiar.
El pecenista sustituyó hace menos de un mes al ex secretario de
la directiva, Elizardo González Lovo.
Desde esa fecha, tanto los diputados como los empleados de la Asamblea
han percibido una diferencia en las reglas del juego al interior del Palacio
Legislativo.
Como el nuevo encargado de dirigir el transporte y seguridad, el coronel
Almendáriz ha impuesto un régimen casi militar, exigiendo
que se cumplan ciertas normas.
Mayor
control en
los gastos y pedidos
- Desde que llegó a la directiva, el pecenista ha logrado ahorrarle
a la Asamblea Legislativa $1,300 en combustible.
- Ahora se deben justificar todos los vales de gasolina que se emiten.
- Los permisos para usar vehículos de la Asamblea deben ser
avalados por Almendáriz.
- El coronel ha traído mecánicos de afuera de la Asamblea
para verificar que se hagan las reparaciones que se reportan a la
directiva.
- Un vicepresidente de la Asamblea aseguró que había
comprado amortiguadores nuevos, pero cuando se hizo la inspección
se detectó que eran los mismos, sólo se habían
pintado. |
Estas exigencias han empezado a provocar disgusto entre los trabajadores.
Sólo falta que después nos haga usar un uniforme militar,
dijo un empleado del Órgano Legislativo.
Cambios
Lo primero que hizo Almendáriz fue imponer orden entre los periodistas.
El directivo mandó a poner una puerta para evitar el acceso de
las personas ajenas a los medios de comunicación al área
destinada para los comunicadores.
El pecenista, además, está en proceso de emitir carnés
para que sólo los periodistas autorizados puedan ingresar al recinto.
También ha mandado a pavimentar una zona verde para que los informadores
tengan una área designada para estacionarse.
Los cambios que se han dado en el parqueo legislativo han ocasionado malestar
entre los empleados de la Asamblea, ya que Almendáriz les ha sacado
del aparcamiento de los diputados.
Las autorizaciones de transporte también se han convertido en un
punto de controversia.
Toda persona que necesite hacer uso de un vehículo de la Asamblea
debe hacer la petición por escrito un día antes del evento.
El único que puede avalar el uso de un coche es Almendáriz.
Los mensajeros de las distintas fracciones legislativas también
deben reportarse directamente ante el coronel pecenista.
Éstos deben justificar cada vale de gasolina que pasan y especificar
el lugar adonde fueron y el objetivo de su misión.
¡Cómo va a creer que ellos van a decir adónde
han ido (motoristas)! Trabajan para cada fracción. Esa información
debe mantenerse clasificada. ¡Qué busque otra manera de controlar
los gastos, pero que no viole nuestro derecho a la privacidad, expresó
un trabajador del Congreso que pidió que se le mantuviera en el
anonimato.
Primera piedra de tropiezo en gestión
Hace poco más de una semana, un grupo del MPR-12 se tomó
las curules de los legisladores.
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Escurridizos. Manifestantes ocuparon las curules. Fotos
EDH
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Los porteros de la Asamblea fueron incapaces de detener a los manifestantes.
Este hecho ha puesto en duda la capacidad que tiene el pecenista de imponer
el orden al interior de la Asamblea.
Algunos diputados incluso cuestionaron el control que se tiene sobre las
personas que ingresan al recinto legislativo.
Mayor
control en
los gastos y pedidos
- Desde que llegó a la directiva, el pecenista ha logrado ahorrarle
a la Asamblea Legislativa $1,300 en combustible.
- Ahora se deben justificar todos los vales de gasolina que se emiten.
- Los permisos para usar vehículos de la Asamblea deben ser
avalados por Almendáriz.
- El coronel ha traído mecánicos de afuera de la Asamblea
para verificar que se hagan las reparaciones que se reportan a la
directiva.
- Un vicepresidente de la Asamblea aseguró que había
comprado amortiguadores nuevos, pero cuando se hizo la inspección
se detectó que eran los mismos, sólo se habían
pintado. |
Almendáriz forma parte ahora de las investigaciones que se están
haciendo para señalar a los culpables de permitir el ingreso al
recinto.
En la última plenaria del año, los legisladores se trasladaron
a un hotel capitalino y pidieron seguridad a la Policía Nacional
Civil (PNC), la cual envió a la Unidad Mantenimiento del Orden
(UMO) para evitar que se repitieran los desórdenes.
La bancada del FMLN asegura que se han infiltrado personas del Organismo
de Inteligencia del Estado (OIE).
Los areneros, en cambio, creen que miembros de la Brigada Revolucionaria
de Estudiantes de Salvadoreños (BRES) se han hecho pasar por periodistas.
Esto también ha puesto en tela de juicio la labor que está
haciendo el pecenista en la directiva de la Asamblea Legislativa.

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