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| Pese a su frágil salud, el Papa Juan Pablo
II, realizó anoche la tradicional Misa de Gallo para dar por
inauguradas las festividades navideñas en todo el mundo. Foto
EDH/AP |
AP
El Diario de Hoy
internacionales@elsalvador.com
El
Papa Juan Pablo II inició las festividades de la Navidad el viernes
al encendió una vela en la ventana de sus aposentos privados para
pedir por la paz, antes de oficiar la Misa del Gallo, una nueva prueba
para la frágil salud del pontífice de 84 años.
Durante el día, los feligreses llegaron a la Plaza de San Pedro
y admiraron el árbol de Navidad de 32 metros de altura, de 100
años y una nueva flota de automóviles pequeños de
la policía italiana emplazados en el área fuertemente custodiada.
El árbol de 32 metros de altura, un abeto de 100 años traído
desde los alpes italianos, está junto a un gran pesebre descubierto
en la víspera de la Navidad.
Mucha gente hizo cola durante horas para asistir a la misma.
Para las fiestas de fin de año, el ministerio del Interior italiano
puso en servicio a ocho vehículos Lamborghini que se parecen a
los utilizados por los jugadores de golf. Los automóviles eléctricos
harán que los patrullajes sean ``más eficientes y rápidos.
Puede ser un buen disuasivo'', expresó el inspector policial Salvatore
Festa.
La policía italiana está encargada de la seguridad del Vaticano.
Al anochecer, una vela apareció en la ventana de Juan Pablo e iluminó
con suave resplandor al papa, que contemplaba la plaza. El pontífice
alzó la vela para hacer la señal de la cruz, y la multitud
aplaudió.
Más tarde, en la misa, el papa fue llevado hasta el altar en su
trono blanco con ruedas. Envuelto en un manto dorado pálido, parecía
gozar de buena salud y pronunció el saludo inicial con voz clara.
El Papa no se refirió específicamente a temas actuales en
su homilía de la medianoche, pero dijo sobre Cristo: ``Toda la
humanidad, con sus cargas, tribulaciones y problemas, te necesita''.
``Quédate con nosotros, pan viviente que llegó del Cielo
para nuestra salvación. Quédate con nosotros para siempre''.
El servicio también incluyó plegarias que los líderes
del mundo se dedicaron para la paz y para que los cristianos, musulmanes
y judíos puedan coexistir pacíficamente en la Tierra Santa.
El Papa, de 84 años, leerá su mensaje para las fiestas y
saludará a los fieles en decenas de lenguas desde el balcón
de la Basílica de San Pedro el día de la Navidad.
Estas ocasiones representan una prueba para la salud del pontífice,
que padece del mal de Parkinson, tiene problemas en una de sus rodillas
y en sus caderas.
El Vaticano dijo que la misa de la media noche y el mensaje navideño
serán televisados a 73 países, una cifra récord.