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| Tolerancia. En Santa Ana hay cocinas cerca de
la pólvora.Fotos EDH / Rene Serrano |
L.
Ábrego/R. Serrano/ Corresponsales
El Diario de Hoy
elpais@elsalvador.com
Es una muestra de negligencia tan grave como la indiferencia de vendedores
que ofrecen pirotécnicos fuera de los sitios autorizados.
Esto se puede apreciar en Santa Ana, San Miguel y otras ciudades en las
que, pese a las advertencias, ni bomberos ni alcaldía han sancionado
a nadie. En la primer ciudad, incluso hay cocinas encendidas cerca de
la pólvora.
Hace un año fueron destruidos 40 puestos de ventas de cohetes y
seis de otros productos en Atiquizaya.
Hubo dos versiones, una que un ebrio llegó fumando, la otra que
un irresponsable encendió un silbador.
En Cojutepeque, por la gran cantidad de coheterías existentes,
las inspecciones son continuas. Sin embargo, este año, la PNC registra
ocho lesionados en talleres de pirotécnicos.
Ever Trujillo, propietario de la cohetería El Tauro, sugiere mantener
lejos del fuego la pólvora, no dejar a los niños solos y
recordar que los pirotécnicos divierten si se tiene cuidado. Las
desgracias ocurren por descuidos y abusos, enfatiza.
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| Atención. Quienes venden pólvora
en sitios autorizados tienen más protección..Fotos
EDH / Rene Serrano |
Hay productos más peligrosos
Aunque muchos productores de cohetes no lo acepten, algunos de los materiales
que venden causan más desgracias que otros.
El primer lugar lo ocupan los silbadores o más bien su indebida
manipulación. Por estos artefactos se incendió en Santa
Ana una bodega en 2003. También una anciana se salvó de
morir luego que uno de estos productos le quemara la casa.
En Ahuachapán, una bebé de un mes resultó con quemaduras
en la cabeza por otro silbador.
En el hospital Benjamín Bloom, señalan como segundo producto
peligroso a los morteros y en tercero a las estrellitas.
Cualquiera de estos cohetes puede ser usado siempre que se haga bajo supervisión
de adultos responsables.
Un socorrista de Comandos de Salvamentos menciona que quienes hacen guerras
con silbadores, o morteros, exponen a otras personas a desgracias.
Cuando se encienden volcancitos o fuentes, se debe alejar el rostro
de las mechas, propone.
La PNC agrega a lo anterior, recomendaciones para que quienes conducen
vehículos no abusen del licor o la velocidad.
Advierten que habrá sanciones severas para conductores ebrios o
para quienes porten armas o las disparen en sitios públicos o bajo
el efecto de licor.
Navidad y Año Nuevo son para disfrutar, no para meterse en
líos por la imprudencia, dice un agente del cuerpo de seguridad
al hacer la misma recomendación de muchos, divertirse sanamente.

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