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Herida en explosión de la cohetería
está embarazada
Al parecer, el feto está bien. La mujer
tiene quemaduras en más de la mitad de su cuerpo. Según
informe, 1,300 menores viven de la pólvora
Publicada 23 de diciembre 2004, El Diario de Hoy
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Delicada. María Guadalupe, de 20 años, tiene la mayor
parte del cuerpo vendado para reducir el riesgo de infecciones.Fotos
EDH
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Margarita Sánchez
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
María Guadalupe Pérez, una de las tres personas heridas
de gravedad en la explosión de una cohetería, ocurrida la
tarde del martes en Ciudad Delgado, se encuentra estable. Los médicos
confirmaron ayer que la joven se encuentra en el quinto mes de embarazo.
El residente encargado de la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) Dr. Manuel
Bello, donde está la paciente, explicó que la misma está
estable.
Se le tomaron los signos vitales y está consciente y orientada,
detalló el galeno, quien esperaba la opinión del obstetra
para evaluar el estado del feto.
Por la tarde, el especialista indicó que era necesaria una ultrasonografía
para comprobar si hay alguna anomalía.
La mujer padece quemaduras en el 60 por ciento de su cuerpo, producto
del incendio que se desató en la cohetería donde trabajaba
junto a otros familiares.
En el suceso resultaron heridas dos personas más: Jaquelín
Lisbet Pérez, de seis años, y Nelson Coreas, compañero
de vida de Guadalupe.
Este último, de 35 años, presenta daños en el 30
por ciento de su cuerpo. Según el expediente, el joven ingresado
en el Rosales tiene marcas provocadas por el fuego en el tórax
y los miembros superiores e inferiores.
Por otra parte, la menor Lisbet Pérez resultó con graves
heridas en la pierna izquierda, donde tiene una fractura de la tibia y
peroné.
Con dolor, Jaquelín recuerda que se encontraba sacando la basura
cuando fue derribada por la onda expansiva que siguió a la explosión.
El impacto fue tal que rompió el hueso de la pequeña.
El subdirector del Hospital de Niños Benjamín Bloom, Luis
Antonio Villatoro, explicó que la pequeña tuvo daños
en los tejidos blandos (piel y los músculos).
Se le hizo un lavado quirúrgico, se le quitó el tejido
muerto y le han dado medicamento para el dolor, explicó el
especialista.
Después del ingreso, los galenos procedieron a liberar los
tejidos para que mejorara la circulación en el área
afectada y así evitar un mayor daño vascular.
Como es habitual en los casos de quemados, la prioridad de los médicos
es evitar una infección en las áreas expuestas. Una vez
descartado ese riesgo, los especialistas indicaron que tratarán
la fractura.
Para la niña, el incidente se originó cuando uno de los
adultos colocaba la mecha a los morteros ya fabricados.

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