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| Mejoras. En zonas rurales de Santa Ana, habitantes
construyen pilas de almacenamiento. Foto EDH
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Wenceslao Martínez
El Diario de Hoy
elpais@elsalvador.com
Son alrededor de cinco kilómetros
de tuberías instalados para que cerca de 1,500 hogares cuenten
con el servicio de agua potable en varias comunidades del departamento.
Mejorar las condiciones de vida de estas personas fue posible gracias
a la unión de esfuerzos de la alcaldía, el Instituto Salvadoreño
de Desarrollo Municipal y el Fondo de Desarrollo Económico y Social
de los Municipios.
Llamado
a los residentes
- Varias de las personas beneficiadas coincidieron al indicar que
una de las primeras medidas que se debe aplicar es hacer un uso racional
del agua.
- Piensan que al abusar del recurso, afectarán a otras personas
que también necesitan el servicio.
- Proponen impulsar programas intensos de reforestación en
las zonas de mantos acuíferos para protegerlas y, garantizar
que sus hijos y nietos no tengan problemas. |
Orlando Mena, munícipe santaneco, explicó
que en las obras fue parte importante la colaboración de los favorecidos,
quienes pusieron la mayor parte de la mano de obra no calificada, que
era necesaria.
Cambio
La situación mejoró definitivamente para millares de personas.
Los viajes a fuentes situadas hasta a cuatro kilómetros del lugar,
las limitaciones en medidas de higiene y consumo del líquido, cambian
hoy por algo tan sencillo como abrir un grifo.
Es un beneficio para quienes viven en las comunidades Amayito 1, 2 y 3,
Talpetate, Chaparrón y Los Palma, todas de la cabecera departamental.
También para el caserío Chicuyo, de Texistepeque.
Se invirtieron cerca de 12 mil dólares en las obras que incluyeron
la colocación de tuberías desde el cantón Cutumay
Camones hasta el caserío Los Palma.
Los pobladores están complacidos. Para Aminta Estrada Noguera es
un excelente regalo de Navidad que les ahorrará muchas dificultades
y limitaciones.
Su opinión es similar a la de Gerardo Peñate, un niño
de 12 años que en ocasiones prefería faltar a clases para
acarrear agua hasta su humilde vivienda desde un punto situado a tres
kilómetros.
Cuando iba con el segundo viaje ya habían iniciado las clases,
expresa sonriente.
Como él piensan muchos otros que confían en que las autoridades
involucradas sepan coordinar con los vecinos el adecuado manejo del recurso
para que éste sea aprovechado convenientemente y resulte útil
por mucho tiempo.
Hoy cambiaron las condiciones de vida y especialmente de salud de
todos nosotros, dijo un vecino al confiar en que las autoridades
puedan luego llevar el servicio a otros sectores.

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