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Santanecos limpian un río

Santa Ana. El proyecto inició en mayo anterior y es impulsado por varias entidades. Han invertido mucho dinero y preparan una segunda fase. Buscan apoyo económico

Publicada 23 de diciembre 2004, El Diario de Hoy

Medidas. Para evitar que las aguas negras lleguen al cauce, fue instalada una red de tuberías en las colonias cercanas. Foto EDH


Wenceslao Martínez
El Diario de Hoy

elpais@elsalvador.com


Hablar del río Apanchacal en la cabecera departamental, era recordar malos olores y suciedad. El caudal se había convertido en un botadero de basura debido a la actitud de inescrupulosos.

Pero un esfuerzo de autoridades, vecinos y empresa privada, podría cambiar la historia.

De mayo a la fecha, se han invertido 36 mil dólares en trabajos de reparación de estructuras y limpieza del cauce. El proceso apenas inicia. Hay mucho trabajo por hacer y sin el apoyo de ciudadanos, los esfuerzos serán vanos.

El martes anterior hubo un acto oficial para inaugurar lo que califican como la conclusión de la primera etapa de las obras de mitigación de riesgos en el río Apanchacal.

Acciones de los pobladores
- Muchos residentes en comunidades cercanas al cauce, acostumbran lanzar basura e incluso animales muertos al agua. Al no haber sistemas periódicos de limpieza en el sitio, se torna un problema serio.
- Esto afecta el medio ambiente. La pestilencia es permanente y gran parte de la fauna acuática ha muerto por los niveles de suciedad.
- El potencial natural es grande en el sector y prueba de ello es que en las piscinas clausuradas aún se observan peces y pequeños cangrejos.

Fue un proceso que coordinaron los integrantes del Comité Ambiental Intersectorial de Santa Ana, entre ellos el Ministerio de Salud Pública, Ministerio del Medio Ambiente, Administración Nacional de Acueductos y Alcantarillados, y empresas privadas.

Valor

En el barrio Santa Bárbara existen seis “nacimientos de agua” que forman el río. Sin embargo, la cantidad de aguas negras y suciedad le ha convertido en un caudal de inmundicias que concluye a tres kilómetros, donde se une con el afluente El Sauce.

Las aguas sucias de varias colonias eran lanzadas directamente al río.

La pestilencia era enorme. Fueron canalizadas a la red usual, las aguas negras provenientes de la zona sur de la ciudad y que anteriormente desembocaban en el cauce cerca de la séptima Avenida Sur y 12 Calle Poniente.

Una bóveda se había deteriorado debido a la presión de las aguas negras y aguas lluvias que desembocaban en el sitio. Esta estructura también fue reparada.


Abrirán dos piscinas en 2005

Ornato. tratarán de quitar la suciedad . Foto EDH

El esfuerzo apenas inicia. Hay mucho trabajo pendiente y una de las metas más ambiciosas es rehabilitar las dos piscinas que fueron clausuradas en el barrio Santa Bárbara debido a los niveles de suciedad.

Éstas son abastecidas por uno de los “nacimientos”. En 2005 se espera que las piscinas sean abiertas al público de nuevo.

El comité continuará la gestión de fondos y ayuda para desarrollar trabajos de limpieza en otros tramos del Apanchacal. Habrá coordinación para educar a través de charlas y otras medidas, a los pobladores para que no arrojen basura al sitio.

Faltarán fondos que pueden ser aportados por la empresa privada, mano de obra para retirar desechos, árboles para reforestar y disciplina para conservar limpio el lugar.

En la primera etapa, hubo ayuda de Coex/Café, J. Hill e Importadora Ramírez. Fueron las tres empresas pioneras en apoyar el plan.


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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