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| Crisis. El inglés Michael Owen (der.)
salió en lugar de Ronaldo, pero Renato (11) no lo dejó
hacer gran cosa. Fotos EDH |
DPA
El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com
El Real Madrid cerró ayer un mal año de la peor manera posible:
perdió por 1-0 en su campo ante un gran Sevilla, jugó mal,
fue bajado de los puestos de la Liga de Campeones y el Santiago Bernabéu
explotó para abuchear a sus jugadores y dirigentes.
El Sevilla jugó un magnífico encuentro y si no obtuvo una
goleada escandalosa fue por las increíbles intervenciones de Iker
Casillas.
El conjunto visitante demostró que sabía cuáles son
los mayores defectos de su rival y planteó un encuentro al contraataque
para aprovechar la tremenda lentitud del Real Madrid en el repliegue y
en la zaga. Y dos jugadores sevillistas fueron gigantes en Madrid: los
brasileños Alves y Baptista.
El Sevilla marcó su gol, a la postre definitivo, en el 18,
tras un balón prolongado que pasó por encima de la defensa
madridista, que tiró mal el fuera de juego, lo que fue aprovechado
por Baptista para superar con clase a Casillas.
De mal en peor
El técnico madridista sorprendió al dejar a Ronaldo en el
banquillo para situar a Owen junto a Raúl.
Pero, con diferencia, los dos mayores problemas del Madrid fueron la creación
de jugadas con sentido y la lentitud atrás. Casi fue milagroso
que el Sevilla no ampliara la cuenta al descanso, ya que Alves y Baptista
tuvieron dos ocasiones clarísimas que sacó Casillas con
prodigio.
En la segunda mitad salió Ronaldo, pero apenas tuvo ocasiones de
rematar. El Sevilla siguió muy firme en defensa y siguió
soltando latigazos en ataque, con contraataques vertiginosos que helaron
la sangre del Bernabéu, furioso con los suyos.
Baptista volvió loca a la defensa madridista y le faltó
puntería para sentenciar antes del final. Pero el trabajo hecho
por su equipo le permitió llevarse el triunfo en el Bernabéu
por primera vez en los últimos 20 años.
El Real Madrid se marchó de vacaciones, pues la Liga para durante
dos semanas, con muchas preocupaciones y desencanto. Cerró un año
sin títulos y, según piensa su hinchada, mucho tendrán
que cambiar las cosas si no quiere evitar un nuevo desastre. Por lo pronto,
el Barça, líder, le lleva 12 puntos de ventaja.
Por su parte, el Valencia derrotó al Espanyol por 3-0 y le arrebató
la segunda posición de la clasificación.

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