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| Violencia. Una mujer pereció al recibir
varios balazos en su casa, situada en la zona rural del Puerto de
La Libertad. Foto EDH / Carlos Torres |
Carlos
Torres
El Diario de Hoy
elpais@elsalvador.com
Dos niños de cuatro y siete años
fueron testigos del momento en que desconocidos disparaban a su madre.
Ellos le vieron caminar angustiada y caer muerta a la entrada de la casa.
El crimen se produjo ayer, cerca de las seis de la mañana, en la
Colonia Los Ángeles, en el sitio conocido como Caja de Agua, en
el Puerto de La Libertad.
De acuerdo con los datos obtenidos por los agentes que llegaron al sitio,
Celina del Carmen Criollo, de 36 años, dormía junto a dos
de sus niños. Otra hija había salido de la casa para obtener
agua de un río cercano.
Esto fue aprovechado por dos desconocidos que ingresaron a la vivienda
y dispararon varias veces a la mujer. Afortunadamente, los niños
no resultaron lesionados.
Éstos, angustiados y sin comprender lo que pasaba, vieron a su
madre caminar dando traspiés. Llegó a la puerta de la casa
gritando a los vecinos para que le auxiliaran. Pero cayó muerta
antes de que pudieran atenderle.
El escape
Tras cometer el hecho, los atacantes corrieron por las veredas que de
ese sector conducen a la cercana colonia El Morral.
Varios pobladores se acercaron al sitio para tratar de ayudar a la mujer,
con la esperanza de que aún estuviera con vida. Su esfuerzo fue
vano.
Los niños fueron atendidos mientras llegaban agentes de la PNC
al sitio para inspeccionar el sector e iniciar las investigaciones.
Encontraron en el interior de la vivienda varios cartuchos de calibre
no determinado. En las paredes había perforaciones causadas por
los proyectiles.
Mientras el cadáver era llevado al Instituto de Medicina Legal,
los policías desarrollaron un rastreo por el sector en busca de
datos que permitieran identificar a los agresores.
Varias personas declararon lo ocurrido, mientras otras condenaban el hecho
indignadas y asustadas.
Hace falta más vigilancia, ojalá capturen a estos
desgraciados malditos, dijo molesta una mujer.
Al mediodía, los policías tenían como pruebas los
cartuchos y proyectiles encontrados.
También se obtuvieron testimonios de vecinos y familiares de la
víctima, así como muestras de las huellas tomadas en la
ruta usada por los agresores para escapar.
Esperan que sean suficientes datos para entablar un proceso que les permita
detener a los involucrados.
Se presume que fue un ataque de pandilleros o una consecuencia de la violencia
intrafamiliar. Pero seguirán investigando.
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| Llamado. Pobladores piden vigilancia a la PNC.Foto
EDH |
Problemas de familia
Autoridades y familiares de Celina Criollo apuntan sus
sospechas al compañero de vida de la mujer, cuyo nombre no fue
proporcionado y a quien algunos consideran un pandillero.
Vecinos de Criollo aseguraron que el hombre fue denunciado en una ocasión
por la mujer, luego de que éste intentara agredir a una hija. Esto
no fue comprobado.
Una hermana de la asesinada coincide al indicar que ésta había
sido amenazada por el padre de sus hijos con quitárselos. Detalló
que llegaba a la casa a discutir por la custodia de los menores y siempre
le golpeaba.
Al parecer, hace un año, el hombre le quitó otros tres menores
a la mujer.
Varias veces, agentes de la PNC habían llegado a la vivienda, ya
que el individuo reclamaba la custodia de los otros pequeños.
Voceros de la PNC expresaron que éstas sólo son presunciones
y que, antes de acusar formalmente, deberán investigar el caso
y buscar pruebas de la identidad de los responsables del crimen.
Ellos confían en que las declaraciones de vecinos y familiares
de la mujer asesinada les permitan avanzar en las investigaciones, para
que quienes cometieron el hecho respondan ante las autoridades por ello.
Mientras, vecinos exigen más vigilancia.
La pobreza era su compañera
- Hay consternación entre quienes viven cerca del sitio en que ocurrió
el hecho.
- Varios de ellos detallan que a diario la mujer se levantaba muy temprano
para bañar a sus dos hijos menores en un río cercano y luego
prepararles el desayuno.
- Durante el día, la hija mayor cuidaba a los otros pequeños
y la mujer se dirigía a trabajar en una venta de tortillas cercana,
donde ganaba el dinero que le permitía cubrir parte de sus gastos.
- Pese al esfuerzo, muchas veces tenían dificultades para cubrir
sus necesidades fundamentales de alimentación y vestuario, según
expresan algunos pobladores del sector.
- Tras lo ocurrido, muchos claman por justicia, así como por mayor
vigilancia de la PNC para controlar a los delincuentes.

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