William
Alfaro
El Diario de Hoy
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En estos momentos Carlos De Toro estará en Costa Rica preguntándose
cuándo lo llamará la directiva del Águila para comenzar
la pretemporada. El argentino había anunciado que el 10 de diciembre
comenzaría a trabajar en el nuevo campeonato, pero se quedará
esperando.
Antes de marcharse, De Toro se encargó de hacer el trabajo sucio.
Botó con su informe a jugadores que ya no interesaban
a los directivos emplumados. Tres de ellos fueron Misael Alfaro, Fredy
González Víchez y Alexander Amaya del Cid.
Ya con De Toro fuera del plano salvadoreño, la directiva migueleña
comenzó a buscar un técnico con buena trayectoria y experiencia,
ya que el argentino fue acusado por Alfaro de ser un perfecto desconocido.
Entonces comenzó a surgir el nombre del peruano Agustín
Castillo. La Chochera estuvo a punto de firmar con el Águila,
ya que le hicieron una oferta económica superior a la de FAS, pero
optó por quedarse con los santanecos por cariño de
sus hinchas y jugadores.
Plan B
Con la negativa entre manos de Castillo, el presidente emplumado Alejandro
González anunció el lunes a El Diario de Hoy que también
había otro técnico con la capacidad suficiente para dirigir
a los migueleños. También tenemos al Chiqui García
como otro de los fuertes candidatos, manifestó el pope negrinaranja.
El anuncio de González se cumplió, y ayer al mediodía
presentó a García como el nuevo técnico del Águila.
¿Qué dirá De Toro y qué dirá Misael?
García, quien dirigió a Municipal Limeño y a Balboa
(ver recuadros) se mostró muy alegre de tomar las riendas de uno
de los equipos grandes del país.
Tengo expectativas enormes con Águila. Es un equipo grande.
Conozco a la afición porque yo viví en San Miguel. Siempre
los comparé con el Boca Juniors por la afición que tiene.
Por la manera en que alientan. Esta es una gran responsabilidad,
explicó el argentino.
Este es un regalo anticipado que me da Papá Noel por todo
el trabajo que hemos pasado. En este trabajo tienen que ver los jugadores
que dirigimos en el Limeño y Balboa, que siempre estuvieron dispuestos
a trabajar como profesionales. Ellos son los que han hecho que yo llegue
hasta acá, confesó emocionado García.
El timonel, que se encargó de armar al equipo atunero que llegó
a la final, tendrá dentro del cuerpo técnico a su compañero
de fórmula, Víctor Coreas, y al hermano de éste,
Salvador, dos jugadores que vistieron los colores del Águila.
Pasar de un equipo chico a uno grande es parte de los procesos que
uno tiene como jugador y técnico. Yo pasé de Rosario Central
a River, que siempre está peleando con Boca por ser el primero.
Yo lo viví como jugador y ahora lo estoy viviendo como entrenador,
indicó García.
El técnico anunció que la pretemporada arrancará
el 3 de enero y que todavía no puede decir si habrán cambios
en el plantel de jugadores.
Sería una falta de respeto dar nombres de jugadores en estos
momentos. Si alguno se tiene que ir se lo voy a decir de frente y no por
medio de terceros, confirmó el timonel emplumado.
Sus
primeros pasos
Limeño cómo lo extraña
Llegó casi de incógnito al país y se hizo cargo de
un Municipal Limeño que era un desastre y apuntaba para el descenso.
Pero con trabajo y humildad, logró sacarlo del sótano y
lo ubicó en la mitad de la tabla. Tan bueno fue el recuerdo que
dejó en Santa Rosa donde actualmente vive que ahora
lo fueron a buscar otra vez.
Conjuntó
al Atlético Balboa
Gran parte del éxito del Balboa le corresponde a Jorge García.
Con algunos elementos que se trajo del Limeño y otros que quedaban
en el club armó un equipo competitivo. Renunció tras la
primera ronda, cuando se peleó con el presidente Noel Benítez.

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