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| Tecnología. En este proyecto utilizaron
técnicas avanzadas en construcción. Al fondo la tubería
de 72 pulgadas de diámetro.Foto EDH |
Guadalupe Hernández
El Diario de Hoy
metro@elsalvador.com
La famosa laguna de oro no existe más, en su lugar
hay una serie de trabajos que vistos desde lejos parecen un embudo o un
coliseo romano.
La gran poza de agua se formó durante el invierno del año
pasado, en el kilómetro 13 de la Carretera de Oro, debido a la
obstrucción de una tubería de 72 pulgadas de diámetro.
Esto amenazaba la infraestructura vial, por donde circulan 15 mil vehículos
por día, en su mayoría transporte pesado.
Sin embargo, las reparaciones comenzaron en mayo y estuvieron a cargo
de la empresa constructora Profesionales en Terracería (Protersa
de C.V), contratada por el Fondo de Conservación Vial (Fovial),
a través de una licitación pública.
Labores
La primera fase consistió en la evacuación del agua acumulada.
Hasta agosto pasado habían extraído 25 mil metros cúbicos
de agua, equivalentes a 125 mil barriles.
Para esto utilizaron maquinaria con capacidad de succionar dos mil galones
de agua por minuto.
El siguiente paso fue destapar el conducto, ubicada a 14 metros de profundidad,
en la cual se había acumulado grandes cantidades de basura y lodo.
Los trabajos consistieron en excavaciones, protección del área
y limpieza de tuberías.
Al interior del embudo construyeron 14 gradas formadas por muros, gaviones
de tres metros de ancho por uno de alto.
Alrededor hay muros de protección, en los cuales sembraron grama.
En la parte exterior también edificaron dos muros de concreto en
forma de aletones de 17 y 23 metros lineales cada uno.
La finalización de las reparaciones fue supervisada ayer por David
Gutiérrez, ministro de Obras Públicas y presidente del Fovial.
El funcionario explicó que el trabajo permitirá disminuir
la velocidad de las aguas que arrastra la quebrada Las Pavas.
El agua descenderá por el embudo hasta llegar a la tubería,
luego a una bóveda cercana hasta desembocar al río Las Cañas.
Otro objetivo cumplido fue proteger la Carretera Panamericana y las comunidades
de la zona.
Se trabajó en forma intensa y con tecnología avanzada,
por eso logramos finalizar a tiempo, dijo.
Gutiérrez explicó que en la parte exterior faltan únicamente
detalles menores, como la instalación de bardas protectoras para
seguridad de los conductores.

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