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“Laguna de oro” desaparece

San Salvador. Labores. El agua de la poza será canalizada por la nueva estructura hasta desembocar al río Las Cañas. Las obras disminuirán la velocidad de la energía hidráulica

Publicada 21 de diciembre 2004, El Diario de Hoy


Tecnología. En este proyecto utilizaron técnicas avanzadas en construcción. Al fondo la tubería de 72 pulgadas de diámetro.Foto EDH

Guadalupe Hernández
El Diario de Hoy

metro@elsalvador.com


La famosa “laguna de oro” no existe más, en su lugar hay una serie de trabajos que vistos desde lejos parecen un embudo o un coliseo romano.

La gran poza de agua se formó durante el invierno del año pasado, en el kilómetro 13 de la Carretera de Oro, debido a la obstrucción de una tubería de 72 pulgadas de diámetro.
Esto amenazaba la infraestructura vial, por donde circulan 15 mil vehículos por día, en su mayoría transporte pesado.

Sin embargo, las reparaciones comenzaron en mayo y estuvieron a cargo de la empresa constructora Profesionales en Terracería (Protersa de C.V), contratada por el Fondo de Conservación Vial (Fovial), a través de una licitación pública.

Labores


La primera fase consistió en la evacuación del agua acumulada. Hasta agosto pasado habían extraído 25 mil metros cúbicos de agua, equivalentes a 125 mil barriles.
Para esto utilizaron maquinaria con capacidad de succionar dos mil galones de agua por minuto.

El siguiente paso fue destapar el conducto, ubicada a 14 metros de profundidad, en la cual se había acumulado grandes cantidades de basura y lodo.
Los trabajos consistieron en excavaciones, protección del área y limpieza de tuberías.
Al interior del embudo construyeron 14 gradas formadas por muros, gaviones de tres metros de ancho por uno de alto.

Alrededor hay muros de protección, en los cuales sembraron grama.
En la parte exterior también edificaron dos muros de concreto en forma de aletones de 17 y 23 metros lineales cada uno.

La finalización de las reparaciones fue supervisada ayer por David Gutiérrez, ministro de Obras Públicas y presidente del Fovial.

El funcionario explicó que el trabajo permitirá disminuir la velocidad de las aguas que arrastra la quebrada Las Pavas.

El agua descenderá por el embudo hasta llegar a la tubería, luego a una bóveda cercana hasta desembocar al río Las Cañas.

Otro objetivo cumplido fue proteger la Carretera Panamericana y las comunidades de la zona.

“Se trabajó en forma intensa y con tecnología avanzada, por eso logramos finalizar a tiempo”, dijo.

Gutiérrez explicó que en la parte exterior faltan únicamente detalles menores, como la instalación de bardas protectoras para seguridad de los conductores.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 



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