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| Crimen. Momentos en que linsurgentes se aprestan
a asesinar a los empleados electorales. Foto
EDH/AP |
Agencias
El Diario de Hoy
internacionales@elsalvador.com
Automóviles
cargados de explosivos detonaron en una procesión fúnebre
en Nayaf y en la principal estación de autobuses de Karbala, las
dos ciudades chiitas más sagradas de Iraq, matando a no menos de
60 personas e hiriendo a más de 120.
Entre tanto, en el centro de Bagdad, decenas de hombres armados con el
rostro al descubierto concretaron una osada emboscada matando a tres empleados
iraquíes de la organización encargada de preparar las elecciones
de enero.
Unas 45 personas murieron y 90 resultaron heridas por la explosión
en Nayaf, mientras que 13 personas murieron y 33 quedaron lesionadas en
la de Karbala, dijeron las autoridades.
Los atentados con vehículos cargados de explosivos ocurrieron con
diferencia de una hora. Primero, un comando suicida hizo detonar el vehículo
en que viajaba a la entrada de la central de autobuses de Karbala. Luego,
un automóvil estalló en la plaza central de Nayaf donde
se había reunido una multitud para observar una procesión
fúnebre.
No hay duda de que ambos incidentes tienen un fuerte vínculo,
asegura Jalal Eddin al-Sagheer, funcionario del principal partido político
chiita, el Consejo Supremo para la Revolución Islámica.
Estos operativos buscan alejar a los chiitas del proceso político
y generar actos de venganza para socavar la unidad nacional, manifestó.
La violencia forma parte de una campaña de los insurgentes destinada
a impedir las elecciones del 30 de enero, las primeras desde el derrocamiento
del dictador Sadam Hussein tras la invasión encabezada por EE.UU.
Por otra parte, insurgentes realizaron un nuevo ataque a funcionarios
de la Comisión Electoral Independiente. Tres empleados, entre ellos
un guardia de seguridad, fueron asesinados, y dos lograron escapar ilesos.
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| Admite error. Donald Rumsfeld firmará
las condolencias. Foto EDH/AP |
Critican al jefe del Pentágono
El secretario de Defensa Donald Rumsfeld decidió
firmar personalmente las cartas de condolencias que enviará a los
familiares de los soldados muertos en combate, en vez de que lleven su
firma estampada a máquina, como venía haciendo.
Legisladores republicanos y demócratas criticaron duramente ayer
al jefe del Pentágono por no firmar personalmente las misivas.
Dios mío, eso es lo menos que se puede esperar del secretario
de Defensa, que preste algo de atención personal en este
caso, dijo el senador republicano Chuck Hagel, señalando que el
Presidente George W. Bush firma las cartas de ese tipo.
Si el Presidente de los Estados Unidos puede hallar el tiempo para
hacerlo, ¿por qué no puede hacerlo el secretario de Defensa?,
se preguntó Hagel, que es veterano de la guerra de Vietnam, al
ser entrevistado por la cadena de noticias CBS.
En una declaración publicada el viernes, Rumsfeld anunció
el cambio en su política y dijo que más de 1,000 cartas
de condolencias han sido enviadas a familiares de estadounidenses muertos
en las recientes invasiones de Iraq y Afganistán.
Aunque no he firmado cada una individualmente, en el interés
de garantizar contacto expeditivo con las familias afectadas he dispuesto
que en el futuro firmaré cada carta, manifestó Rumsfeld.
No menos de 1,300 soldados de las fuerzas estadounidenses han muerto desde
que comenzó la guerra en marzo del 2003 en el país árabe.