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Marc deja a JLo por miles de ticas

Él pidió cervezas, bebidas energizantes y quesos para aceptar cantar en Costa Rica

Publicada 20 de diciembre 2004, El Diario de Hoy

Juntos. La pareja Anthony y JLO estuvieron siempre juntos. La segunda actuó con prodencia.. Foto EDH

Agencias
El Diario de Hoy
vida@elsalvador.com


El estadio Ricardo Saprissa no lucía muy lleno. El viento soplaba con fuerza. Las bufandas se movían en su dirección. Marc Anthony lo retaba con sus propios movimientos.

La primera presentación del boricua en Costa Rica, la noche del viernes, no fue tan concurrida, pero sí lo suficientemente “caliente” para obviar el frío.

Vestido con un elegante traje oscuro y una camisa color mostaza, Marc ofreció un show que desde el principio sonó a salsa y que por supuesto Valió la pena (título de una de sus melodías).

Y mientras que él se entregaba por completo a sus fans ticas, su esposa, Jennifer López, se conformaba con verlo desde lejos.

Ella lo acompañó en su visita, pero siempre se mantuvo detrás del escenario, bailando y aplaudiendo con cada canción de Anthony.

Llamativo

Un excelente juego de luces y una banda de músicos complementaron al cantante sobre el escenario. “¡Es un placer inmenso estar aquí, felicidades, son un pueblo hermoso!”, fue de las pocas frases que salieron de boca de Marc.

En una tarima de 19 por 14 metros, más grande que las usuales utilizadas en conciertos en ese país, interpretó algunos de sus éxitos y parte de su más reciente disco Amar sin mentiras, que tiene 10 temas que van de las baladas, la salsa hasta el pop.

Una variedad que pasó por Ahora quien, Y hubo alguien, Hasta ayer, Celos y Contra la marea, que corearon los asistentes.

Para realizar el concierto, los organizadores cumplieron algunas exigencias básicas del artistas.

Pidió los periódicos USA Today, New York Times y dos locales, así como quesos, bebidas energéticas, agua, bocadillos y algunas cervezas, una mesa cubierta con un mantel blanco, un sofá cómodo para tres personas y un espejo de cuerpo entero.

Además quería que los desayunos fueran “típicos”: huevos, salchicha, tocino, también cereales, granola, nueces, pasteles, yogurts, avena y fresas.



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