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| Vigorosos. Grandes repollos son cosechados en
Rosario Cuscatlán. Foto EDH / Julio Mejia |
Julio Mejía
El
Diario de Hoy
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Cuscatlán
se ha convertido en un enorme laboratorio agrícola. En diez municipios
se plantan hortalizas gracias a la asistencia técnica que brinda
el Centro Nacional de Tecnología Agropecuaria y la Agencia Japonesa
de Cooperación.
Este programa ha extendido las siembras de repollo, chile verde, cilantro,
rábano y otras plantas, con lo que han logrado ampliar la oferta
de producto fresco en el país.
El esfuerzo de las instituciones participantes permite que ya sean centenares
de familias las incorporadas. Ellas reciben asistencia para usar métodos
de trabajo que buscan la alta producción, el control de plagas
y la óptima fertilización. Luego vendrá la apertura
de mercados.
Camino
Prueba del apoyo que reciben son las nueve estaciones de cultivo que funcionan
en las zonas. Los productores conocen y aprovechan los beneficios de tener
invernaderos para el desarrollo de plántulas, reservorios para
no sufrir por la falta de agua, sistemas para proteger con plástico
las cosechas, microtúneles para favorecer la humedad y fertilización.
Además aplican los métodos de diversificación y sus
beneficios para prevenir el ataque de plagas.
Muchos usan sombra en la siembra de chile verde y otros aplican perfectamente
el tutoreo en plantaciones de pepino y tomate.
Según detalla José Valerio Marroquín, subdirector
del CENTA, hay una razón significativa para que exista tanta oportunidad
de asistencia. La ayuda de Japón vino para todo el país,
pero en Cojutepeque funciona una base del proyecto. El plan de asistencia
concluyó en enero anterior, pero fue extendido por un año
más. Finalizará en las próximas semanas.
Hoy, muchos productores de la zona usan técnicas de cultivo que
han dado éxito en Japón. La mayoría está entusiasmada
y ya varios son grandes conocedores de los sistemas de producción
agrícola, expresa Yoshio Yunoki, del Jica.
Recientemente, gran cantidad de productores se reunió en una propiedad
del cantón Veracruz, en Rosario Cuscatlán.
Intercambiaron experiencias sobre diferentes siembras, plagas y fertilización.
Agricultores confían en proceso
No basta con saber sembrar. También hay que buscar
los mercados adecuados. Los productores de hortalizas lo saben y cuando
se preparan a cosechar, piensan ya en potenciales clientes. El agromercado
de San Martín es una de las opciones, según María
Luisa Lovato, una de las favorecidas.
Ella y sus nueve hijos viven de la siembra de repollo y chile verde que
cosecharán a final de año.
En esa zona se trabaja bajo un sistema de metas que es supervisado y apoyado
por el Centa. A la fecha les ha funcionado.
Rubén Molina es otro agricultor que tiene plantado chile verde,
tomate y cilantro. Está optimista al ver el desarrollo de sus siembras.
Esperaremos el resultado de la producción y después
decidiremos cómo continuar el proyecto, expresa.
El tiene confianza en hallar clientes en los mercados de Cojutepeque y
la capital.
Confía además en que la variedad, calidad y cantidad de
hortalizas que ofrecen atraiga a los potenciales clientes a las zonas
de siembra.
Su optimismo es similar al de Rogelio Muñoz, quien a falta de tierras
propias, las arrienda por 150 dólares al año.
Por la abundancia de producción, confía en que cubrirá
los costos, el alquiler del terreno y obtendrá ganancias al vender
las cosechas.
Favorecidos en varios sectores
La misma gente se convierte en facilitadora de los conocimientos
- Son cerca de 750 familias de productores las que participan.
- Éstas pertenecen a diez municipios de la zona en los que serán
agentes multiplicadores.
- La mayoría cosechará en las próximas semanas, por
lo que confían en lograr buenos precios en el mercado local.

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