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| Satisfecho. Carlos Vásquez (izq.) recibió
el diploma de carpintero. Dijo que practicará el oficio. Fotos
EDH |
Alejandra Dimas
El Diario de Hoy
metro@elsalvador.com
La impaciencia de los graduados era notoria. No era para menos, esperaban
en sus asientos hasta que escuchaban que sus nombres, escritos en un diploma,
eran leídos por un maestro de ceremonia.
Ciento noventa y ocho alumnos recibieron ayer el documento que certifica
su conocimiento en una de las siete áreas técnicas impartidas
en el Centro de Formación Laboral de la alcaldía capitalina.
Pedro Morales, director del Centro, dijo estar satisfecho de dirigir el
proyecto que ofrece la enseñanza a personas que viven en los siete
distritos de San Salvador y de otros municipios cercanos.
Las personas que se gradúan están habilitadas para
trabajar como empleados, también pueden administrar su microempresa
o laborar en lo que se realiza acá. Nuestra tarea es significativa,
porque tienen otra forma de enfrentar la vida, dijo Morales.
Becas
Casi el 53 por ciento de los inscritos está exonerado de pago,
el resto da una cuota que oscila entre los $3 y $12. Todo depende del
tipo de clases que curse.
Cada alumno está obligado a tomar 240 horas de clase.
Nahún Flores, un jovencito de 15 años, recibió ayer
un diploma que le acredita como carpintero básico.
El otro año voy a tomar el de carpintería especialización
para mejorar las técnicas que nos han enseñado, comentó
emocionado.
Molina detalló que la comuna invierte $58.81 al mes por cada estudiante.
Eso ha influido para que se reduzca el porcentaje de deserción.
De 210 matriculados, sólo se marcharon 12, eso implica que
el abandono escolar no llega ni al seis por ciento, respondió
tranquilo.
Robert Rodríguez, instructor de especialización en estructuras
metálicas, mencionó además que la institución
cuenta con una bolsa de empleo, es decir, la mayoría de diplomados
es colocada en empresas para que entren en el mundo laboral.
Los estudiantes dijeron estar confiados por la enseñanza teórico-práctica
adquirida.

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