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| Gris. Baraja y Angulo marcan al brasileño,
que no tuvo una buena tarde ayer. Fotos AP |
DPA
El Diario de Hoy
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El Barcelona se llevó ayer un polémico empate 1-1 ante el
Valencia gracias a un penal muy discutido anotado por Ronaldinho.
Este resultado fue aprovechado por el Real Madrid, que ganó agónicamente
por 3-2 en Santander, para reducir diferencias.
El Camp Nou asistió a un encuentro tan tenso como se esperaba.
El Valencia, muy replegado, cerró filas junto a su portero, Santiago
Cañizares, y el Barça se tropezó con el muro.
Luego, la segunda parte fue tan vibrante como polémica y el partido
finalizó con un empate que no satisfizo a ningún equipo,
aunque menos al Valencia, indignado con el árbitro.
El Valencia planteó un partido muy defensivo, con Carlos Marchena
en la medular. Mientras, el Barça salió con todo, incluidos
Iuliano Belletti y Rafael Márquez, que fueron duda hasta última
hora.
El equipo catalán atacó con paciencia y comenzó a
acumular ocasiones, todas ellas abortadas por las intervenciones espléndidas
de Cañizares.
La segunda mitad fue vibrante, con el Camp Nou convertido en una olla
a presión. El Valencia se adelantó en el 60, en su
primer remate entre los tres palos.
El italiano Stefano Fiore aprovechó un rechace para quedarse solo
delante de Víctor Valdés, a quien superó por arriba
con calidad.
Tras la expulsión de Valdés por tocar el balón con
la mano cuando intentaba abortar una ocasión clara de gol, el Valencia
lo tenía todo a su favor.
El Barcelona se fue arriba con sus diez jugadores, con mucho corazón
y arrojo. Y encontró un gol en el 78, en la jugada más
polémica del encuentro.
Ronaldinho se adelantó un balón en el área y cayó
ante la presencia de Angulo. El árbitro, para sorpresa de todo
el Valencia, señaló penal, transformado por el brasileño.
Hasta el final, el Barcelona dominó, pero no pudo impedir el primer
empate de la temporada en el Camp Nou, lo que, visto cómo transcurrió
el encuentro, le satisfizo a medias.
Mientras, el Real Madrid aprovechó la circunstancia para reducir
la diferencia con el líder a 10 puntos, aunque le falta por jugar
los seis minutos pendientes del encuentro ante la Real Sociedad, suspendido
con empate a un tanto.
Santander asistió a un partido vibrante que se resolvió
con un triunfo de los blancos gracias a un tanto agónico obtenido
por Zinedine Zidane en el tiempo de descuento.
Mariano García Remón, el técnico blanco, sorprendió
a todos al dejar en el banquillo a David Beckham y a Roberto Carlos, sustituidos
por el canterano Javi García y por Raúl Bravo. Lo que no
cambió fue el juego inicial del equipo, falto de inspiración
y lleno de pereza.
El Racing de Santander propuso un partido muy aguerrido desde el comienzo,
consciente de que el Real Madrid se mueve muy mal en este estilo. Y el
dominio correspondió al equipo local, que encerró al conjunto
blanco en su área desde el principio.
El equipo cántabro, liderado por un espléndido Yossi Benayoun,
apenas tardó 20 minutos en traducir su dominio en gol. El centrocampista
Fernando Morán lanzó una falta mal defendida por los blancos,
lo que fue aprovechado por Benayoun para rematar libre de marca.
Owen empató para los merengues al 30. A tres minutos de reiniciado
el encuentro Javi Guerrero puso arriba a los cantabros,pero Raúl
emparejó las acciones para que, en el descuento, Zidane le diera
el trinfo a los merengues.
Por su parte, el Albacete obtuvo un valioso empate a un tanto de su visita
al Levante, la sensación de las primeras fechas, en un partido
muy accidentado y donde fue expulsado el alemán Bernd Schuster,
el técnico local.

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