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| El Juventus pareció conformarse con un
empate que le permitiera mantener su ventaja al frente de la liga.
Fotos AP |
EFE
El Diario de Hoy
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El equipo de Turín selló un empate sin goles el partido
en que el equipo milanés mereció mucho más, ya que
fue quien puso la calidad y buscó la meta rival ante un rival muy
cauto y sin ideas, en partido de la decimosexta jornada.
Con el resultado, Juventus termina el año como líder con
cuatro puntos de ventaja sobre el Milán.
El encuentro se presentaba como el más importante de lo que va
de campeonato, por ser los principales candidatos al título.
La Juve podía aumentar a siete la ventaja, mientras que el Milan
podía quedar a sólo uno de su rival.
El Juventus pareció conformarse con un empate que le permitiera
mantener su ventaja al frente de la liga.
La confrontación también tenía en juego duelos personales:
la de los técnicos, con el ex-milanista Fabio Capello ahora dirigiendo
al Juventus, y el del ex-juventino Carlo Ancelotti a los mandos del Milán;
y la de los dos últimos Balones de Oro, Pavel Nedved
(2003 en la Juve) y Andreiy Shevchenco (2004 con el Milan).
En ambos , el triunfo moral se fue del lado milanista, pues Ancelotti
planteó un partido más ofensivo y de calidad, así
como Shevchenko estuvo más brillante y participativo que un Nedved
más obligado a servir de tapón.
Milan perdió al capitán Paolo Maldini por una lesión,
pero no le afectó.
El mejor juego del Milán le permitió hacerse con la situación
y llevar el peligro sobre el meta local Gianluigi Buffon que pudo encajar
un gol muy pronto si el argentino Hernán Crespo, en el minuto 4,
hubiera llegado décimas antes a un pase de Shevchenko.
El suramericano, al que le faltaron escasos centímetros para llegar
al balón, solicitó penalti por agarrón de Zebina.
Apenas cuatro minutos después fue el holandés Clarence Seedorf
quien desaprovechó una buena ocasión al disparar desviado.
Y en el minuto 18, fue Shevchenco quien sacudió el poste al pegarle
un fuerte disparo.
En el centro de la Juve, ni Emerson ni Blasi construían ni marcaban.
Sólo funcionaba su defensa, con Thuram y Cannavaro multiplicándose
y Buffon seguro.
Más adelante, Nedved se perdía en intentar taponar la creación
de Pirlo, por lo que casi no eran servidos ni Del Piero, previsible, ni
Ibrahimovic, algo más activo.
El partido terminó con un Milan volcado sobre una Juve pidiendo
el final.
El mal tiempo provocó la suspensión del otro encuentro entre
Messina y Atalanta a los 22 minutos, cuando ganaba el local por 1-0.

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