El Diario de Hoy
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Exportaciones crecerán
El libre comercio con Estados Unidos, que recibe el 63% de las exportaciones
salvadoreñas, cayó como buena noticia para la Corporación
de Exportadores de El Salvador (Coexport).
La directora ejecutiva de dicha asociación, Silvia Cuéllar,
dijo que el acuerdo comercial es una herramienta para impulsar el crecimiento
de las exportaciones, que este año aumentarán apenas el
2% y se situarán sobre los $3 mil 200 millones.
No estamos diciendo que el TLC es la salida para exportar mucho
más, pero sí abre la puerta para que podamos ampliar las
ventas, dijo.
Cuéllar manifestó que las exportaciones a Estados Unidos
crecerían un 25%, pero el aumento será paulatino.
Además, pidió fortalecer la Oficina de Administración
de Tratados.
Desarrollo o muerte
Este TLC puede ser dos cosas para la agricultura: un verdadero
instrumento de desarrollo, o su condena de muerte, consideró
Ricardo Esmahán, el presidente de la Cámara Agropecuaria
y Agroindustrial de El Salvador (Camagro).
A Esmahán la ratificación le llegó de sorpresa. De
hecho, estaba convocado para participar en una reunión con los
diputados, el próximo lunes, en la cual se abordarían los
textos del acuerdo.
El empresario no vio en los textos del TLC inconvenientes. Su preocupación
se centró básicamente en la aprobación de un reglamento
para asignar los contingentes agrícolas previstos por el acuerdo
-que debía realizarse junto con el TLC.
El gobierno debe trabajar además en asesorar a las empresas para
que los productos agrícolas logren un acceso real a
Estados Unidos, al superar las barreras sanitarias y fitozoosanitarias.
Oportunidad de la Pyme
Maximiliano Portillo está convencido de que las pequeñas
y medianas empresas (Pymes) son las que más aprovecharán
el acuerdo.
Las Pymes son las que más le tiran a los productos étnicos.
El TLC es una puerta para el mercado nostálgico de salvadoreños
en Estados Unidos, que es poderosísimo, manifestó
el presidente de la Asociación de Medianos y Pequeños Empresarios
(AMPES).
Ahora falta el apoyo gubernamental para fortalecer la asociatividad, una
banca estatal especial para Pymes y la apuesta tecnológica. Hoy
es cuando más vamos a apretar el tornillo para que se agilicen
programas de apoyo para la Pyme, dijo.
El empresario enfatizó que urge la aprobación del presupuesto.
¿Si el gobierno no tiene los recursos, a quién le
vamos a pedir apoyo?, planteó.
En enero, AMPES realizará un foro de oferta exportable de la Pyme.
Beneficios permanentes
El anuncio de la ratificación del TLC pilló a la Asociación
Salvadoreña de Industriales (ASI) en su festejo navideño.
El presidente de la gremial, Napoleón Guerrero, consideró
que la noticia fue un regalo de navidad.
Con el acuerdo nos quitamos esa dependencia de beneficios unilaterales
que nos concedía Estados Unidos, a través de la Iniciativa
de la Cuenca del Caribe, los cuales se podían terminar en cualquier
momento, celebró el empresario.
Con respecto al impacto para la industria, Guerrero manifestó que
la mayoría de los sectores industriales tienen acceso inmediato
a Estados Unidos. Eso nos abre las oportunidades para que pequeños
y medianos exporten directa o indirectamente.
Guerrero recordó que el crecimiento del sector este año
será de 1.7%, muy por debajo de la tasa acostumbrada del 5%.
El TLC no es la panacea. Debe haber una combinación de acciones
con las mesas del pacto por el empleo, incentivos a las exportaciones
y la importación local. El compromiso de la ASI es que tenemos
que crecer el 7% como mínimo de aquí en adelante.
Ahora sigue el cabildeo.

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