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Regreso al pasado
Una parte del elenco
de Voces inocentes se fue de compras, otra, a Cuscatancingo, donde todo
ocurrió
Publicada 18 de diciembre 2004, El Diario de Hoy
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| Din Don. La reportera Michelle Quán realizó
la última entrevista a Carlos..Fotos
EDH |
Javier Maldonado
El Diario de Hoy
rmixco@elsalvador.com
El cansancio era evidente luego de una noche de emociones y desvelo generado
con la premier de la cinta Voces inocentes.
Aún así sus protagonistas no quisieron abandonar el país
sólo con el recuerdo de una exitosa presentación. Cada uno
destinó las pocas horas antes de su partida, para llevarse un poco
más de El Salvador.
Así, Carlos Padilla y su madre Teresa Leñero, salieron de
compras muy temprano. Regresaron con una guara artesanal entre las manos
y la congoja de estar a tiempo en el lobby del hotel Real Intercontinental,
para atender la solicitud de entrevista del programa Din Don de Canal
19.
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Óscar
Torres visitó ayer su antigua vivienda, una humilde casa
del Pasaje Yanira, en Cuscatancingo. El escenario real en donde
afrontó la guerra. A las 8:00 de la mañana, el joven
actor visitó además su antigua escuela, la iglesia
de esta ciudad y recorrió por algunos minutos las calles
en las que creció antes de emigrar a Estados Unidos.
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La pequeña reportera Michelle Quán tuvo suerte de poder
conversar unos cuantos minutos con el joven artista, que representa al
salvadoreño Óscar Torres en el filme.
Volver al pasado
Torres, guionista de Voces inocentes, prefirió dejar dentro de
su billetera el dinero y retroceder al pasado.
Él se fue de visita al lugar donde de pequeño sufrió
los embates de una guerra civil que se refleja en la película,
Cuscatancingo.
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Torres estuvo en vieja escuela, la capilla y la casa que por muchos años
fue su refugio contra las balas y las brutalidades de un conflicto que
él y sus amigos no entendían.
El director mexicano Luis Mandoki fue el más pasivo de todos. Se
dicó a tomar el desayuno y muy relajado.
La verdad es que estoy realmente admirado por la acogida que recibió,
esperamos que tomen como suya la película, porque es parte de su
memoria, dijo el cineasta al hacer una retrospectiva de lo que ocurrió
el jueves en Multicinema Plus, de Multiplaza.
Óscar Torres se juntó a él y a su madre, Cecilia,
minutos después en el hotel. Lucía nostálgico, emocionado.
El reloj le impidió compartir, con lujo de detalle, todo lo que
pasó por su mente y su corazón.
A las 11:00 de la mañana una camioneta les esperaba a todos para
devolverles a México y a Los Ángeles, tierras en donde seguirán
promoviendo sus Voces inocentes.

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