El Diario de Hoy
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Una
reconocida médica cubana, a quien el dictador Fidel Castro impidió
salir de la isla para visitar a su familia en Argentina, se refugió
en la embajada de ese país en La Habana, afirmó ayer su
hijo en Buenos Aires.
La situación de la neurocirujana Hilda Molina tensó las
relaciones entre ambos países luego de que fracasara el pedido
que el Presidente argentino, Néstor Kirchner, hizo a Castro para
que permitiera viajar a la médica quien quiere conocer a sus nietos.
Tanto la nuera como los nietos de Molina son argentinos
y su hijo, Roberto Quiñones, es cubano aunque obtuvo la nacionalidad
argentina tras abandonar la isla en 1994, según informó
el diario local La Nación.
Quiñones expresó que había hablado con su madre por
teléfono y confirmó que tanto ella como su abuela están
en la embajada argentina en La Habana.
En los momentos actuales ella no ha pedido asilo político.
Sí está dentro de la embajada de la Argentina, con carácter
de huésped. Yo temo represalias si ellas ahora salen porque puedan
pensar en Cuba que se intentó asilar y temo por la salud de ella,
manifestó ante un enjambre de periodistas que lo entrevistaron
a las puertas de su departamento en Buenos Aires.
Ni el Gobierno argentino ni la embajada en La Habana confirmaron la información.
La neurocirujana de 62 años, quien era militante del Partido Comunista
y fue parlamentaria en su país, rompió relaciones con el
régimen de Castro porque se negó a que el centro médico
que dirigía se convirtiera en un hospital sólo para extranjeros,
según comentó en una entrevista.
La familia de la galeno dijo que no viajará a Cuba porque no tiene
las garantías necesarias y tiene miedo de lo que les pueda pasar
allí.
Nieta de dictador es ciudadana de EE.UU.
Alina Mumin Salgado, nieta del dictador cubano,
Fidel Castro, adoptó la nacionalidad estadounidense, confirmó
ayer el Servicio de Inmigración.
Salgado es hija de Alina Fernández, hija de Castro, quien desertó
con un pasaporte español en 1993.
No quiero que mis asuntos de mi vida privada aparezcan en la prensa,
afirmó Salgado a los medios de Miami.
La nieta de Castro juró su nueva nacionalidad en una ceremonia
en la que hicieron lo mismo 5,999 extranjeros y que tuvo lugar el miércoles
en el Centro de Convenciones de Miami Beach.
Cuando desertó, Alina Fernández dejó a su hija, de
entonces 16 años, en Cuba. Le escribió una carta a Castro
pidiéndole permitiera su salida, a lo que el dictador cubano accedió
en pocos días. En aquel entonces, la hija de Castro relató
que había desertado a pedido de su hija. Ella me alentó
a hacerlo, me ayudó mucho. Me dijo que si no desertaba nunca me
lo perdonaría.
Jaime Suchlicki, director del Instituto de Estudios Cubanos de la Univesidad
de Miami, dijo que la decisión de la nieta de Castro demuestra
que los jóvenes cubanos no creen en la Revolución ni en
su decadente líder. (DPA)