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Reclamados por tribunal
Tanto el ex funcionario como su esposa afrontan procesos en El Salvador.
Fotos EDH |
Mauricio Latorre,
especial para El Diario de Hoy desde Francia
nacional@elsalvador.com
La audiencia no demoró más de diez minutos. Lo más
complicado fue que el jurado, el acusado y su abogado comprendieran lo
poco que se dijo a través de la traductora.
Pero la frase de Carlos Perla Parada, de pie, detrás en el rincón,
protegido de los procesados, la escuchó claramente la veintena
de personas, jueces, abogados y público que asistieron este miércoles
a la audiencia de la 5a. Sala de la Cámara de Instrucción
de la Corte de Apelaciones de París.
Me quiero quedar en Francia, si no, me van a matar, respondió
el ex presidente de la distribuidora de agua de El Salvador, requerido
por cargos de fraude en su país, ante la pregunta de rutina sobre
si reafirmaba su rechazo a la extradición.
Las dos juezas y el magistrado que presidían la audiencia hundieron
sus miradas en voluminosas carpetas, como ignorando la traducción
confusa, y pasaron a la lectura de la decisión.
Vestido con una chaqueta de cuero marrón oscuro, Perla lucía
un aspecto impecable entre los dos policías que le flanqueaban.
Se le veía bien afeitado, con pullover y camisa debajo de su chaqueta
y para nada demacrado. Al contrario, se podía pensar que no era
el reo que lleva casi un año a la sombra.
Perla escuchó atentamente que la Cámara de Instrucción
francesa recibió el 6 de diciembre las informaciones complementarias
solicitadas al Estado salvadoreño. Y que será el 2 de febrero
la audiencia para considerar estos nuevos documentos. No habían
transcurrido aún diez minutos desde la llegada de Perla. Su abogado,
el francés Eric Amar, tomó nota de la fecha, se le acercó,
le habló al oído y antes de que los dos gendarmes le sacaran
de la sala, rumbo a la prisión de Fresnes, Perla intercambió
unas miradas y alguna seña indescifrable con su mujer, Ana Coralia,
y su hijo, Carlos.
Tenemos casi un mes y medio para averiguar si esos datos sirven
realmente para probar algo. Por lo que vi, creo que no, explicó
Amar.
Antes de perderse en el laberinto del Palacio de Justicia, Amar recordó
que se ha tramitado el asilo tanto para Perla como para la esposa e hijos.
O se lo dan a todos o no se lo dan a ninguno, remató
el abogado.
El fiscal le tiene odio a mi marido
Ana Coralia Chávez de Perla aguardaba aún delante de la
sala por donde había pasado su marido.
Si Carlos dijo que lo matan en el caso de volver al país,
es porque sabemos que nunca tendremos allí un juicio justo,
manifestó.
Fíjese por ejemplo en Belisario Artiga. Sus declaraciones
me sorprenden de la parte de un Fiscal General. Es evidente que se le
sale el odio a mi marido, pero se tiene que hacer a la idea de que Francia
no se lo entregará, recalcó Chávez de Perla,
quien asimismo es procesada por la justicia salvadoreña.

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