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| Faltos de amor. José Antonio, Noé
Gabriel, Rocío Berenice y David Alonso duermen en una de las
cunas del CIPI.. Foto EDH |
Ronald Jovel
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
Nadie les preguntó si querían venir al mundo, aún
así les trajeron, para luego dejarles desamparados. En las últimas
tres semanas, el Instituto Salvadoreño para el Desarrollo Integral
para la Niñez y la Adolescencia (Isna) ha recibido a siete bebés
abandonados.
Tres niños, entre ellos unos gemelos, fueron dejados en el Hospital
de Maternidad, dos a la intemperie, uno en el hospital Bloom y una niña
de apenas dos días de nacida en un autobús.
Uno de los bebés desamparados es Josué David Yanes, que
fue dejado por su madre hace tres meses en el Hospital de Maternidad,
con apenas un día de nacido. Desde el 3 de diciembre permanece
en el Centro de Internamiento de Protección Inmediata del Isna
(Cipi).
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José
Antonio Mejía Carbajal, de un mes Ingresó a la institución
el tres de diciembre, luego de ser abandonado en el Hospital de
Maternidad. No se sabe nada de los parientes.
Noé
Gabriel Mejía Carbajal, un mes
Es hermano gemelo de José Antonio. Ingresó también
el tres de diciembre y fue desamparado en el
mismo centro asistencial.
Rocío
Berenice Aquino, 28 días
La pequeña fue hallada en el interior de una bolsa de plástico
a la entrada de una vivienda. Llegó al
CIPI el 26 de noviembre.
David
Alonso Molina, nacido hace 25 días. El niño fue dejado
por su madre envuelto en periódicos y zacate en una finca
de Soyapango. Ingresó a finales de noviembre.
Josué
David Yanes Menjívar, tres meses. Lo llevaron al centro el
9 de diciembre. Le abandonaron en el Hospital Bloom. El bebé
padece de hidrocefalia y Síndrome de Down.
Michael
Jefferson Valladares, dos meses. Internado en el Isna desde el 4
de diciembre, fue
trasladado del Bloom.
Tiene problemas cardíacos y una bronconeumonía.
Fátima
María Castillo, nueve días
Su progenitora la entregó a otra persona en un autobús
con apenas dos días de vida. Luego, huyó. Ingresó
el 8 de diciembre.
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La madre del niño se fue del centro asistencial al darse cuenta
de que su vástago tenía síndrome de Down e hidrocefalia.
A la fecha aún no ha sido localizada por las autoridades.
El niño venía pechito, con un alto grado de desnutrición.
Aquí se ha logrado recuperar, dijo una de las tías
del instituto.
El abandono de recién nacidos es un fenómeno que se ha incrementado
de forma considerable, según el Isna. Hasta octubre, el instituto
había recibido a 84 niños. Pero han sido septiembre y octubre,
con un total de 33 bebés registrados, los meses en que más
niños han atendido.
El problema del abandono lo hemos tenido durante todo el año,
se ha presentado un promedio de diez niños por mes, la mayoría
menores de un año. Se han dado casos que se han encontrado con
el cordón umbilical todavía, indicó el jefe
del departamento de Protección Institucional del Isna, Ciro López.
Hasta el momento, el Isna no ha podido encontrar parientes de estos menores,
en parte porque no se tiene una dirección exacta de la residencia
de la madre.
La directora del Cipi, Norma de Molina, instó a familiares de los
niños que les reconozcan, que se presenten al Isna para que
tomen la responsabilidad que las madres no tuvieron y brinden el amor
a los bebés que les negaron.
Si después de seis meses no aparece un familiar, puede empezar
el trámite de adopción para los niños.
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| Refrigerio. Kevin Sosa vive en el Hogar Gustavo
Magaña. Foto EDH |
Aerolínea ofrece fiesta a niños
La Navidad se adelantó para cerca de 300 menores internos de
tres hogares del Instituto Salvadoreño para el Desarrollo Integral
de la Niñez y la Adolescencia (Isna).
Por sexto año consecutivo, la aerolínea United Airlines
ofreció la ya tradicional fiesta de fin de año en las instalaciones
del Hogar de Niños San Vicente de Paul, con una visita muy singular:
Santa Claus, que llegó acompañado de alegría y juguetes
para los pequeños.
Nuestra política no es sólo hacer dinero, sino acercarnos
a los niños más necesitados. Se les ha traído payasos,
juegos mecánicos, piñatas, juguetes, peluches...,
expresó el gerente de la empresa, Jesús Noguez.
Uno de esos menores que más provecho sacó del evento fue
Jason, de ocho años, internado en el Hogar San Vicente de Paul.
Es más, el pequeño fue el encargado de recitar las palabras
de agradecimiento por la actividad.
Luego del show que brindaron los payasos, los niños pasaron a divertirse
en los juegos mecánicos. El evento se cerró con un almuerzo
cuyo ingrediente principal fue la sonrisa de los rostros de los pequeños.

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