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Siete bebés abandonados a las puertas de Navidad

Recién nacidos. Los menores fueron dejados por sus progenitoras en hospitales y a la intemperie. Hasta octubre, el Isna había recibido a 84

Publicada 16 de diciembre 2004, El Diario de Hoy

Faltos de amor. José Antonio, Noé Gabriel, Rocío Berenice y David Alonso duermen en una de las cunas del CIPI.. Foto EDH

Ronald Jovel
El Diario de Hoy

nacional@elsalvador.com

Nadie les preguntó si querían venir al mundo, aún así les trajeron, para luego dejarles desamparados. En las últimas tres semanas, el Instituto Salvadoreño para el Desarrollo Integral para la Niñez y la Adolescencia (Isna) ha recibido a siete bebés abandonados.

Tres niños, entre ellos unos gemelos, fueron dejados en el Hospital de Maternidad, dos a la intemperie, uno en el hospital Bloom y una niña de apenas dos días de nacida en un autobús.

Uno de los bebés desamparados es Josué David Yanes, que fue dejado por su madre hace tres meses en el Hospital de Maternidad, con apenas un día de nacido. Desde el 3 de diciembre permanece en el Centro de Internamiento de Protección Inmediata del Isna (Cipi).

José Antonio Mejía Carbajal, de un mes Ingresó a la institución el tres de diciembre, luego de ser abandonado en el Hospital de Maternidad. No se sabe nada de los parientes.

Noé Gabriel Mejía Carbajal, un mes
Es hermano gemelo de José Antonio. Ingresó también el tres de diciembre y fue desamparado en el
mismo centro asistencial.

Rocío Berenice Aquino, 28 días
La pequeña fue hallada en el interior de una bolsa de plástico a la entrada de una vivienda. Llegó al
CIPI el 26 de noviembre.

David Alonso Molina, nacido hace 25 días. El niño fue dejado por su madre envuelto en periódicos y zacate en una finca de Soyapango. Ingresó a finales de noviembre.

Josué David Yanes Menjívar, tres meses. Lo llevaron al centro el 9 de diciembre. Le abandonaron en el Hospital Bloom. El bebé padece de hidrocefalia y Síndrome de Down.

Michael Jefferson Valladares, dos meses. Internado en el Isna desde el 4 de diciembre, fue
trasladado del Bloom.
Tiene problemas cardíacos y una bronconeumonía.

Fátima María Castillo, nueve días
Su progenitora la entregó a otra persona en un autobús con apenas dos días de vida. Luego, huyó. Ingresó el 8 de diciembre.

La madre del niño se fue del centro asistencial al darse cuenta de que su vástago tenía síndrome de Down e hidrocefalia. A la fecha aún no ha sido localizada por las autoridades.
“El niño venía pechito, con un alto grado de desnutrición. Aquí se ha logrado recuperar”, dijo una de las tías del instituto.

El abandono de recién nacidos es un fenómeno que se ha incrementado de forma considerable, según el Isna. Hasta octubre, el instituto había recibido a 84 niños. Pero han sido septiembre y octubre, con un total de 33 bebés registrados, los meses en que más niños han atendido.

“El problema del abandono lo hemos tenido durante todo el año, se ha presentado un promedio de diez niños por mes, la mayoría menores de un año. Se han dado casos que se han encontrado con el cordón umbilical todavía”, indicó el jefe del departamento de Protección Institucional del Isna, Ciro López.

Hasta el momento, el Isna no ha podido encontrar parientes de estos menores, en parte porque no se tiene una dirección exacta de la residencia de la madre.

La directora del Cipi, Norma de Molina, instó a familiares de los niños que les reconozcan, que se presenten al Isna “para que tomen la responsabilidad que las madres no tuvieron y brinden el amor a los bebés que les negaron”.

Si después de seis meses no aparece un familiar, puede empezar el trámite de adopción para los niños.


Refrigerio. Kevin Sosa vive en el Hogar Gustavo Magaña. Foto EDH

Aerolínea ofrece fiesta a niños

La Navidad se adelantó para cerca de 300 menores internos de tres hogares del Instituto Salvadoreño para el Desarrollo Integral de la Niñez y la Adolescencia (Isna).

Por sexto año consecutivo, la aerolínea United Airlines ofreció la ya tradicional fiesta de fin de año en las instalaciones del Hogar de Niños San Vicente de Paul, con una visita muy singular: Santa Claus, que llegó acompañado de alegría y juguetes para los pequeños.

“Nuestra política no es sólo hacer dinero, sino acercarnos a los niños más necesitados. Se les ha traído payasos, juegos mecánicos, piñatas, juguetes, peluches...”, expresó el gerente de la empresa, Jesús Noguez.

Uno de esos menores que más provecho sacó del evento fue Jason, de ocho años, internado en el Hogar San Vicente de Paul.
Es más, el pequeño fue el encargado de recitar las palabras de agradecimiento por la actividad.

Luego del show que brindaron los payasos, los niños pasaron a divertirse en los juegos mecánicos. El evento se cerró con un almuerzo cuyo ingrediente principal fue la sonrisa de los rostros de los pequeños.


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


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