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| El presidente de Argentina, Néstor Kichner,
acudió a la segunda jornada de la Cumbre del Cambio Climático
que se celebra en Buenos Aires. Foto EDH/AP |
Eric Lemus, en Buenos Aires
El Diario de Hoy
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El
plenario de la Conferencia de las Partes sobre Cambio Climático
(COP 10), que se desarrolla en el predio de La Rural, en Buenos Aires,
ha estado marcado por sucesivas discusiones para barajar alternativas
ante la negativa de Estados Unidos a adherirse al Protocolo de Kyoto.
El presidente argentino Néstor Kichner llegó este miércoles
a la sede de la COP 10 con una posición directa hacia las naciones
industrializadas. "Algunos países, los más evolucionados
tienen más recursos de cooperación y tecnología para
hacer frente al cambio climático y no están sometidos a
la carga de la deuda externa, a las demandas de sus sociedades",
dijo el gobernante en clara relación a la situación que
vive Argentina tras la crisis financiera.
El gobernante, que vive presionado por las expectativas de una sociedad
agobiada por la corrupción y la pésima administración
pública, recalcó que "quienes cargamos con mayores
deudas financieras somos los mayores acreedores ambientales. No debemos
aceptar la doble moral que exige a nuestros países el cumplimiento
de las deudas financieras, mientras que los países más avanzados
no cumplen con su deuda ambiental", dijo ante más de cien
delegados.
El segmento de Alto Nivel de la COP 10 cuenta con la participación
de ministros de Medio Ambiente y 80 delegados miembros de agencias especializadas
y programas de las Naciones Unidas, así como de otras organizaciones
intergubernamentales.
El Protocolo de Kyoto obliga los países industrializados a reducir
sus emisiones de gases invernadero en un 5% en el año 2012.
Para la Unión Europea esto equivale a una reducción de 25%.
Y, en este aspecto, Alemania está a la cabeza en cuanto a desarrollo
de energías alternativas, ya que planea reducir el nivel de gases
de efecto invernadero hasta un 40% antes de 2020. La Unión
Europea aspira a descender hasta un 30% el nivel de emisión de
emisiones contaminantes.
Sin embargo, por muy ambiciosa que suenan estas cifras, no son suficientes
para contrarrestar el fenómeno del calentamiento global. En realidad,
habría que modificar toda la estructura de consumo de combustibles
fósiles (como el petróleo) por energías eólica,
solar y biomasa, entre otras grandes medidas.
De por medio, hay sendos intereses económicos. No en vano el gobierno
de Arabia Saudita fue nominado al premio el fósil del día,
esta semana, que es una distinción irónica que conceden
los ecologistas a las delegaciones cuya posición va en contra de
la Cumbre.
Arabia Saudita es el mayor exportador petrolero del mundo y su estrategia
es bloquear cualquier iniciativa que vaya en función de sustituir
el consumo de carbón y petróleo.
El panorama es desalentador por cuanto el mundo debería cortar
su emisión de gases invernadero hasta un 70%.
La secretaria general de la convención, Joke Waller-Hunter, agradeció
la cortesía del pueblo argentino por recibirlos en momentos
en que el país se está recuperando de una grave crisis económica".
Sin embargo, la situación de Argentina es emblemática por
cuanto un informe que fue elaborado por la Secretaría de
Ambiente y Desarrollo Sustentable y el Programa de las Naciones Unidas
para el Medio Ambiente (PNUMA)- ofrece un panorama desalentador del estado
ambiental. Argentina es uno de los países más afectados
por las catástrofes e inundaciones en Suramérica porque
es quien más aumento de precipitaciones pluviales ha tenido en
el siglo XX, de acuerdo al documento del PNUMA .
Y justamente una hora después que Kichner concluía su participación,
un aguacero empapó todo el barrio de Palermo, la zona donde tiene
lugar la Cumbre. Un aguacero que se prolongó por más de
una hora ante la sorpresa de todos los asistentes que han tenido
que sufrir la inclemencia del verano austral argentino.