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| Traslado. Marisol Ulloa fue llevada por custodios
a la alcaldía para la audiencia en su contra. Fotos
EDH |
Julio
Mejía
El Diario de Hoy
elpais@elsalvador.com
Argentina
Marisol Pacas Ulloa, la mujer implicada en el rapto de un bebé
ocurrido en San Isidro, permanecerá en prisión al menos
durante seis meses.
Es el plazo que tiene la Fiscalía para acumular pruebas en su contra
y pedir su condena definitiva.
El caso conmocionó a los vecinos y el proceso judicial de ayer
tuvo características fuera de lo común.
Pero la resolución fue la esperada por la mayoría. La frase
instrucción formal con detención, marca el inicio
de un proceso judicial que la podría llevar a la cárcel
al menos por ocho años.
Proceso
Muchas cosas se salieron de lo común ayer en el proceso. Primero,
su apertura se atrasó una hora. No se efectuó en el tribunal
sino en la alcaldía de San Isidro.
Los ofendidos, padres del bebé, tienen apenas 15 y 16 años
y se presentaron temerosos.
Rara vez ocurre que la persona acusada de un crimen acepte los cargos,
pero Marisol admitió su participación en el hecho, desde
el principio.
Ella afirma que fue amenazada por miembros de la Mara 18, quienes matarían
a sus tres hijas si ella no raptaba al bebé.
Muchos vecinos se acercaron al improvisado tribunal. Varios conocen de
vista a Marisol pues ella vendía tortas en la pequeña ciudad.
Los ofendidos llegaron solos. La implicada sólo tuvo el apoyo moral
de su compañero de vida, quien no fue identificado y se limitó
a expresar que la justicia debe decidir lo que pasará en
este caso.
A las 10:00 de la mañana inició la audiencia. Marisol Pacas
llegó con la mirada hacia el suelo. Llevaba en sus manos una bolsa
plástica con su ropa y nada más. La Fiscalía ordenó
que la madre de ésta fuera llamada para el proceso, pues era considerada
testiga.
No había muchas más personas, las autoridades no lo permitieron
por seguridad de los ofendidos e incluso de la acusada.
La exposición del defensor público de que Marisol se había
llevado al bebé porque la madre de éste lo había
dejado solo, no convenció a nadie.
En el proceso consta que la mujer había amenazado a los padres
del pequeño con un cuchillo.
Incluso el fiscal Óscar Castro, usó como elemento contra
la mujer el hecho de que tiene tres tatuajes en su piel. Ella indicó
que no tienen que ver con maras, sino que son los nombres de sus hijos
y el ex compañero de vida.
Hora y media duró el proceso y la resolución fue de instrucción
formal con detención. Faltan seis meses para que inicie el juicio.

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