Julia
Regina de Cardenal
El Diario de Hoy
editorial@
elsalvador.com
El secretario general de las Naciones Unidas, Kofi Annan, está
en una situación de crisis por los numerosos casos de corrupción
y abusos sexuales que se han descubierto en la ONU. El Presidente Bush
le está presionando para que deje su cargo. Annan empezó
su mandato como secretario general el 1 de enero de 1997, siendo reelegido
por la Asamblea General el 29 de junio de 2001. Continuará hasta
el 31 de diciembre de 2006.
Uno de los temas que le han situado en el punto de mira de la comunidad
internacional y en el que también está implicado su hijo,
Kojo Annan, es una investigación que se hizo sobre los abusos,
irregularidades y fraude millonario cometidos en el programa llamado Petróleo
por alimentos en Iraq.
La investigación sobre el programa Petróleo por alimentos
descubrió que el sistema que en 1996 permitió al régimen
de Saddam Hussein exportar una cantidad ilimitada de petróleo para
comprar comida, medicina y otros artículos vitales, llega hasta
Annan hijo.
Se ha comprobado que hubo serios abusos, irregularidades y sobornos en
la gestión de este programa y que el dictador iraquí lo
aprovechó para fortalecerse y obtener divisas que no se destinaron
a la función prevista.
Kojo Annan ha estado en la nómina de una compañía
suiza, Cotecna Inspection Services, que supervisaba los contratos sobre
la exportación del petróleo iraquí, y su padre tuvo
que admitir que Kojo ha recibido 2,500 dólares mensuales de Cotecna
hasta febrero de 2004, pero se lavó las manos alegando que desconocía
estos hechos y que las actividades de su hijo no interferían en
las suyas.
Además, se están desarrollando cuatro investigaciones simultáneas
para determinar quiénes son los responsables de aproximadamente150
casos de abusos sexuales y violaciones cometidos contra mujeres y niñas,
por empleados de las Naciones Unidas destinados, en misión de paz,
en la República Democrática del Congo.
Según información obtenida, un grupo de trabajadores de
la Monuc, para convencer a mujeres y menores de edad de que tuvieran relaciones
sexuales con ellos, les pagaban entre uno y tres dólares, o bien
les prometían un empleo.
En algunos casos sólo les ofrecían comida, aprovechándose
del hambre que éstas padecían. Algunos de estos actos están
grabados en vídeo y documentados con fotografías.
Jane Holl, representante de Annan, especifica que las acusaciones incluyen
pedofilia, violaciones y prostitución. Holl reconoce que la explotación
sexual y el abuso es un problema en algunas misiones. También Kofi
Annan ha admitido que hay evidencia de graves abusos.
El presidente de la comisión senatorial que investiga los hechos,
Norm Coleman, escribió un artículo en The Wall Street Journal,
en el que pide que Annan deje el cargo por su responsabilidad política
y personal. Coleman dijo: Si se hubiera producido esta corrupción
generalizada en cualquier otra organización legal en el mundo,
su presidente habría sido destituido hace tiempo.
Annan también ha revelado ante la opinión pública
su falta de neutralidad que debería tener como secretario
de la ONU ante la clonación, tomando la decisión de
aplazar todas las discusiones sobre este tema hasta después de
las elecciones de EE.UU., con lo que dejaba abierta la posibilidad del
sí a la llamada clonación terapéutica en el caso
de que ganara Kerry. Días antes ya se había manifestado,
a título personal, a favor de clonar embriones con
fines terapéuticos.
Por otra parte, su mandato al frente de la ONU ha resultado estéril
en la solución de conflictos bélicos considerados como auténticas
catástrofes humanitarias.
Como ejemplo podemos citar el caso de los ataques indiscriminados de los
rebeldes Janjaweed (Jinetes armados) contra la población civil
de Darfur, auspiciados o consentidos por el Gobierno de Sudán,
o el caso de Burundi, donde la ONU se mostró incapaz de evitar
los miles y miles de muertos que ocasionaron los enfrentamientos entre
tutsis y hutus.
La ONU fue creada con el fin loable de defender los derechos humanos,
pero desgraciadamente se ha ido degenerando, convirtiéndose en
instrumento para satisfacer intereses mezquinos o agendas ocultas.
Es necesario que los países que somos miembros de esta organización
nos unamos para poder exigir con más fuerza que las personas encargadas
de velar por los nuestros derechos sean honrados y con valores morales
altos, que defiendan el derecho a la vida, el respeto a la dignidad de
la persona y el fortalecimiento de la familia.
*Columnista de El Diario de Hoy.

|