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Francisco Flores y la OEA

Mucho ganaría la Organización de Estados Americanos, una organización duramente cuestionada, si Francisco Flores se convierte en su secretario general. Y para el país, claro está, sería un honor.

Publicada 16 de diciembre 2004, El Diario de Hoy

Marvin Galeas
El Diario de Hoy
marvingaleas@ yahoo.com.mx

Miguel Ángel Rodríguez estuvo en la Secretaría General de la Organización de Estados Americanos lo que dura un banano en las manos de un mono. Pasó, en pocas horas, de su sillón en Washington a una humillante condición de preso. Las imágenes del ex presidente con las manos esposadas siendo introducido a una especie de perrera en la pista del Aeropuerto Juan Santamaría fueron transmitidas una y otra vez en Costa Rica. Para mí, que fue como un castigo mediático sin haber sido todavía vencido en juicio.

El caso es que la Secretaría General de la OEA quedó vacante. De inmediato no pocas personalidades, en El Salvador y en otros países de Centro América, pensaron que Francisco Flores era el hombre ideal para ocupar el cargo y así se lo hicieron saber. Me consta que en un primer momento el ex presidente tuvo sus dudas. El camino hacia la jefatura del máximo organismo continental ha sido siempre muy escabroso. Además Flores estaba muy entusiasmado con el recién lanzado tanque de pensamiento: Instituto América Libre.

Sin embargo, diversas personalidades y sectores del país, incluyendo personeros del Gobierno del Presidente Saca, animaron a Francisco Flores a lanzarse. Y se lanzó. El cabildeo para obtener el apoyo de los países centroamericanos no ha sido fácil, sobre todo por la actitud de Honduras, donde muchos sectores, por cuestiones puramente políticas, aprovechan las viejas susceptibilidades del conflicto de 1969 y las cuestiones limítrofes, para arrinconar al Presidente Ricardo Maduro en este tema.

En el país vecino, donde, dicho sea de paso, El Salvador es el segundo inversor después de Estados Unidos, una corriente del opositor Partido Liberal, liderado por Carlos Flores Acusé, a través de los medios de comunicación que maneja, mantiene una verdadera campaña contra la candidatura del ex mandatario salvadoreño. Lo que pretenden, como apuntaba, es sacar ventajas políticas de este sensible tema, de cara a las elecciones primarias de febrero y las presidenciales de noviembre del próximo año.

El consenso logrado en San José se rompió. Luego el Gobierno de Fox, que ya se había comprometido a apoyar la candidatura de Francisco Flores, hace caso omiso de la palabra empeñada y lanza al canciller Luis Ernesto Derbez a la carrera por el cargo. La jugada del poco fiable Presidente Fox es sacar al canciller del pleito por la carrera presidencial y dejar el camino expedito para la candidatura del PAN a su hombre de confianza, Santiago Creel. El poco hábil canciller mexicano (torpe le dice el columnista mexicano Raymundo Rivapalacio), cayó en la trampa y está haciendo un verdadero ri- dículo.

Pero la candidatura de Francisco Flores también ha generado resistencias internas. El FMLN, una especie de sucursal del Partido Comunista de Cuba, ha puesto el grito en el cielo. ¡No puede ser que el hombre que le cantó cuatro claras a Fidel Castro, (para los marxistas es tocar a su dios con las manos sucias) ocupe la Secretaría General de la OEA! Y con el FMLN saltaron también los que por diversas razones sienten comezones extrañas frente al ex gobernante: la revista proceso de la UCA, algunas ONG y uno que otro periodista de vibras izquierdistas enquistado en algún medio importante.

“Cualquiera, menos Flores”, escribió un trasnochado profesor universitario que no se ha dado cuenta de que el Muro de Berlín fue derrumbado en 1989. En la campaña de estos grupos contra la candidatura de Francisco Flores se les va la vida. Es una campaña realmente sucia y cara. Hablan de corrupción sin mostrar una sola prueba. La misma estratagema de siempre: machacar una acusación sin fundamento contra un adversario para convertirla en noticia que al menos haga ruido.

Sin embargo, en las últimas horas, Centro América, a excepción de Honduras, se ha vuelto a unificar y han firmado un documento en el que apoyan a Flores.

He tenido la oportunidad de conocer personalmente a Francisco Flores, le he entrevistado en más de alguna ocasión. En otras hemos conversado sobre diversos temas de interés común: literatura, filosofía, historia y por supuesto política. Pocas veces he conocido (y he conocido a bastantes) una personalidad con una inteligencia tan aguda. Su visión política ideológica no descansa en un anticomunismo cerril y matón, sino en una sólida formación filosófica que acrisoló una visión de mundo que se fundamenta en las mejores ideas del liberalismo clásico y de los postulados filosóficos universales sobre la libertad.

Fue un gobernante que dejó como legado una monumental obra social y de infraestructura que está a la vista de todos. Dotó al país de un liderazgo regional reconocido en toda Centro América, incluso en Honduras. Sorteó hábilmente los terremotos, la crisis económica mundial y el despiadado y permanente ataque de sus adversarios políticos. Bajo su gobierno se consolidaron la democracia, la libertad de expresión y la tolerancia.

Mucho ganaría la Organización de Estados Americanos, una organización duramente cuestionada, si Francisco Flores se convierte en su secretario general. Y para el país, claro está, sería un honor.
*Columnista de El Diario de Hoy.


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