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| Por siempre . De Mello llegó al entreno
de ayer, pero dejó olvidados sus tacos.
Fotos EDH |
César Najarro
El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com
Franklin Webster caminaba antes de entrar al estadio unionense cuando,
de repente, apareció Nenei en su automóvil. Aceleró
a fondo y amenazó (en broma) con atropellar al delantero hondureño.
Luego se bajó saludando a todos y con una gran sonrisa. Se le veía
motivado y con ganas de hacer lo suyo.
Ya en la cancha, la casualidad le jugó una mala jugada. Había
olvidado sus tacos y comenzó a hacer llamadas por el celular. Es
que prefirió presentarse sin ellos a llegar tarde, según
dijo.
El problema se solucionó rápido y comenzó a
jugar con su hijo, Nidelson Junior.
El silbato sonó para dar inicio al entreno. Y el brasileño
comenzó a dirigir el baile: tresh, cuauto, chinco,
decía mientras sus compañeros seguían sus movimientos.
Después lo separaron. Quien sabe si por la concetración
del grupo o porque, según explicó él, está
tocado (ver entrevista).
Profe me pondré tenis porque la cancha está dura,
dijo. Y comenzó a trotar alrededor del estadio mientras sus compañeros
empezaban con lo bueno. Pero siguió haciendo de las suyas, al pasar
cerca de Quartarone le gritó: Profe tenga cuidado, no se
vaya a caer que hay una pelota detrás de usted. Éste
sólo alcanzó a sonreír.
Saludaba al público, que tan bien lo conoce, y seguía
corriendo hasta que le decían que se detuviera. Entonces se ponía
a jugar con su hijo y luego de unos segundos, y una bolsa con agua, movía
las manos como preguntando y ahora qué.
Se vino un partido. El equipo principal y posiblemente el titular
estuvo formado por Valerio, Aquino, Mercado, Henríquez, Martínez,
Monterrosa, Salamanca, Asprilla, Nenei y el portero suplente Didier Bustillo.
Del otro atajaba Mosquera.
Nenei puso el 1-0 de penal y el entreno terminó sin antes
regalarle una buena jugada a la hinchada. Vio salido a Mosquera al pasar
la media cancha, disparó un balón globeado pero potente
que bañó al arquero y salió pegado al poste. El público
aplaudió y no faltó quien recordó el primero contra
el San Salvador

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