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El día transcurrió sin sobresaltos
en Los Cóbanos
El temblor se sintió levemente en la
zona. Así, nadie interrumpió la jornada
Publicada 14 de diciembre 2004, El Diario de Hoy
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| El paseo. Los visitantes llegaron sin complicaciones
.Fotos EDH / Marlon Beltran |
Óscar Tenorio
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
En el lugar más cercano al epicentro del sismo, en la playa de
Los Cóbanos, no pasó nada. Algunos se enteraron de que había
temblado hasta que los periodistas llegaron, en busca de algún
hecho extraordinario.
Como todas la mañanas, la vida transcurrió en completa normalidad.
El nivel del agua en donde correspondía -según la hora-,
las aves en los lugares habituales, sin alboroto alguno. Y más
allá de lo que cualquiera pudo creer, las casas y ranchos estaban
tan firmes como el domingo anterior.
Uno de los que no sintió nada fue don Carlos Ábrego, quien
cuida una de las propiedades aledañas a la playa. Apenas sintió
un leve movimiento que lo sacudió de la misma manera que los hacen
las ráfagas de viento que provienen del mar.
Y como para restarle importancia a lo ocurrido, remató: El
único movimiento que sentí fue el del rastrillo, con el
que estaba barriendo.
En 2001 sí fue diferente, recordó. Primero se escuchó
un estruendo y, luego, la tierra se movió una y otra vez. Esto
provocó que el agua bajara varios metros.
Lo anterior también lo reafirman otros lugareños, quienes
sí sintieron el sismo de ayer, pero no les provocó miedo
alguno. Es que aquí hemos visto otras cosas más feas,
aseguran.
Los visitantes tampoco faltaron. Ninguno de los que se bañaban
en la playa sabía que a veinticinco kilómetros de allí,
en la profundidad, la energía alarmó a un país.

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