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| Fracturas. Marlon fue atendido por su hermano
Cristian Aguilar .Fotos EDH / Wilfredo Díaz |
Óscar Iraheta
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
Al menos dos personas resultaron con lesiones de mediana gravedad cuando
fueron presas del pánico por el temblor en diferentes partes del
país, informaron cuerpos de socorro.
El primer caso corresponde a Marlon Danilo Aguilar, de10 años,
quien se fracturó de ambos brazos al caerse de un árbol
en el cantón Granadilla, de Quezaltepeque, La Libertad.
El pequeño fue trasladado hacia el hospital San Rafael de Santa
Tecla.
Sentado en la sala de pediatría del nosocomio y con un improvisado
vendaje en sus brazos, Marlon explicó que la trepidación
le provocó miedo y quiso bajar apresuradamente del árbol.
Cuando sentí que todo se movía, sentí que me
iba a caer, relató el pequeño.
Cristian Geovani Aguilar, hermano de la víctima, expresó
que se encontraba cortando café, en una finca del lugar, cuando
una promotora de salud que pasaba por allí le alertó que
su hermano se había caído.
Cuando llegué me preocupé mucho porque le encontré
desmayado, pero luego despertó y se puso a llorar, explicó
Aguilar.
Cristian tuvo que caminar tres kilómetros con su hermano para que
recibiera asistencia médica.
La segunda víctima es Jesús Mejía de Arce, de 46
años, quien se fracturó sus dos tobillos al caer en un tragante
cuando intentaba salir del interior del mercado de San Pedro Nonualco,
en La Paz.
Estaba comprando y todo el techo se comenzó a mover... si
no corría la gente me iba atropellar, narró Mejía,
quien está ingresada en el hospital de Zacatecoluca.
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| Normalidad. Marcelino labora donde ocurrió
el terremoto.Foto EDH / Mauricio Caceres |
Volvimos la mirada hacia la montaña
Los residentes de la Colonia La Cima, en Santa Tecla volvieron a recordar
la tragedia de hace casi cuatro años, cuando cientos de personas
murieron soterradas en las inmediaciones.
Minutos después del temblor, salieron a ver hacia la montaña,
ahora cubierta por abundante vegetación, para asegurarse que no
hubiera ocurrido algún desprendimiento de tierra.
Muchos de los habitantes de la zona han aprendido a guardar la calma,
ante este tipo de eventos sísmicos.
Aunque salgamos corriendo siempre nos arriesgamos a morir,
explicó Natalia López, quien llegó a visitar a una
residente de la colonia. Por otra parte,
representantes de las alcaldías vigilaron de cerca los lugares
de alto riesgo en las distintas comunidades.
Marlon Aguilar
Víctima
Me asusté
Toda la tierra se movía y pensé que me iba a caer
con todo y el árbol. Por eso intenté bajar rápido
Jesús Mejía
Afectada
Por huir
Me deslicé por correr, porque temía que la gente me
atropellaría... Todo se movía a
mi alrededor

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