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Víctima reconoce a cambista entre banda

Para investigar. Uno de los adventistas desvalijados por salteadores hace dos semanas, en la ruta a Guatemala, da pistas a autoridades para llegar a uno de los hampones

Publicada 14 de diciembre 2004, El Diario de Hoy

Impunidad. Los delincuentes llevan a viajeros por caminos desolados para robarles .Foto EDH

Cristiano atracado
El Diario de Hoy

nacional@elsalvador.com

Viajaba con el grupo de cristianos que iban para un congreso en Cobán, Guatemala. Iba trabajando y en la frontera, mucha gente cambió dinero. Es muy peligroso cambiar en la frontera porque los cambistas se fijan quién cambia y cuánto cambia la gente.

Ese día, entre los que nos asaltaron estaba uno de los que nos cambiaron dinero en la frontera. A mí me robaron mi cámara y el dinero. Yo pienso que ellos están relacionados y no sólo los policías guatemaltecos. Hay que investigar a los que cambian el dinero en la frontera también. F.G.

Escapó de ser violada
Esta es la historia de cómo fuimos asaltados mi padre y yo. Fue por el año 1999, cuando nos dirigíamos hacia Guatemala para ver competir a mi hermano en una disciplina deportiva. Fue casi llegando al primer pueblo, donde en una cuesta nos interceptó un pick up blanco de una sola cabina. Se bajaron inmediatamente cinco sujetos. Bajaron a mi padre del volante y lo subieron a la cama del nuestro vehículo, acostado y a punta de pistola. A mí me pasaron hacia el asiento  trasero. Dimos la vuelta. Uno de los asaltantes manejó cerca de un kilómetro hasta llegar a una entrada y nos metimos en un camino escabroso, donde empezaron a desmantelar el vehículo y a sacar toda nuestra ropa. A mí casi me violan... Tuve suerte de implorar al Señor que nada de eso pasara, mientras un asaltante le decía a mi padre que lo iban a matar si no les daba todo el dinero y que me iban a llevar a mí... Luego de una hora de estar ahí, se fueron.

Nos quitaron el dinero que llevábamos, el anillo de graduación de la universidad de mi padre, cadenas. Fue una experiencia horripilante. Decidimos no poner denuncia por temor a represalias. Y decidimos nunca más ir a Guatemala por tierra. G.R.

Soborno por licencia
Viajamos con mi esposo a Guatemala y en la frontera nos pidieron los documentos. Nosotros no nos fijamos que ahí había quedado la licencia de mi esposo, así que la fuimos a pedir, pero en la frontera dijeron que no había quedado y no nos dejaban pasar. Al fin pudimos regresar pero sin la licencia. En la carretera iban otros carros adelante de nosotros y sólo nuestro carro pararon. No nos dejaban pasar porque no teníamos la licencia, les explicamos todo pero fue en vano, los mismos policías nos pidieron mordida, de lo contrario no nos hubieran dejado ir. ANÓNIMO

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


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