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| Inseguridad. Rosario Chávez es comerciante
del centro de abastos. Denunció la falta de rutas de evacuación.
Fotos EDH |
Yesenia Acevedo
El Diario de Hoy
metro@elsalvador.com
El fuerte temblor de ayer por la mañana dejó al descubierto
la falta de señalización de emergencia en los edificios
del Mercado Central.
Varias de las usuarias salieron asustadas buscando la salida más
cercana. Sin embargo, los pasillos no tienen ninguna indicación
que les muestre el camino más seguro en una evacuación.
Aquí se sintió como si fuera una hamaca. Todo mundo
salió corriendo en busca de los portones, comentó
Berta de Molina, comerciante de utensilios de barro, madera y aluminio.
Manifestó que a algunos de los vendedores les cuesta encontrar
la salida. Para fortuna de ella, su puesto está justo a la salida
del edificio ocho.
Algunos pasillos son estrechos, debido a la cantidad de objetos que venden
los comerciantes, por lo que caminar se vuelve difícil y mucho
más en una emergencia.
Cuatro cambios
Aunado a la incomodidad interior, las mayoría de calles adyacentes
al principal centro de abastos de la ciudad están atiborradas por
comerciantes estacionarios.
Los portones y las calles están obstruidas. Realmente, da
pánico durante un temblor, comentó Haydée Coto,
otra usuaria.
Pero no sólo teme por los sismos, sino también por posibles
incendios que se puedan desatar.
Los bomberos no podrían entrar porque todas las calles están
obstruidas. Les costaría, comentó Rosario Chávez,
otra de las usuarias.
De hecho, aprovechó para denunciar que en la 12a. Calle Poniente
están construyendo más galeras.
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| Atentas. Berta de Molina (der.) escucha las noticias.
Fotos EDH |
Este mercado está todo obstruido. Son pocos los accesos
que quedan libres. Cualquier desgracia responsabilizamos a la alcaldía
municipal, criticó.
La concejal Gladys Zetino comentó que en el caso del sótano
sí hay rutas de escape.
Yo las he visto, lo único que están en inglés,
dicen exit, comentó la regidora quien es miembro
de la comisión de mercados de la comuna.
El sótano fue reconstruido por la alcaldía, luego del incendio
que consumió buena parte del centro de abastos, en diciembre de
1998.
Para la reconstrucción, la alcaldía obtuvo un préstamo
por $7.4 millones.
Zetino no está segura si estas rutas de evacuación también
están señaladas en los ocho edificios del mercado.
Pero eso no es problema. Si hay que diseñar esas rutas de
evacuación las podemos hacer, dijo tajantemente.
La regidora restó importancia a las declaraciones de las vendedoras
al acusar a la municipalidad si ocurre una desgracia.
Como que si nosotros provocamos los terremotos. Esta gente habla
sólo por hablar, manifestó.

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