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| Incierto. Saúl Rivero no tiene claro su
futuro. Algo es seguro, trabajo tendrá, ya que si no sigue
en el club capitalino se iría a un equipo grande. Fotos
EDH |
Byron Sosa
El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com
La derrota duele y más cuando se ha trabajado para hacer de un
equipo el campeón. Ayer y con un tono de voz insatisfecho por no
meterse en la final, el técnico de San Salvador, Saúl Rivero,
resintió el haber aflojado en los últimos cuatro
minutos en el juego de semifinal ante el Atlético Balboa.
Pudimos haber tenido más sentido común, de saber que
faltaba poco. Los errores que cometimos fueron muy graves. Mientras que
Balboa sacó provecho en cuatro minutos, lo que no había
hecho en todo el partido, indicó el timonel.
Para Rivero, de los tres objetivos planteados cuando se hizo cargo del
club se cumplieron dos: salir de la posición en la que estaba el
equipo, meterse dentro de los cuatro; pero sólo les faltó
llegar a la final y campeonizar. Se hizo todo lo que se pudo,
remató el estratega.
Hoy, a Rivero no le resta más que mirar hacia adelante y buscar
su bienestar, ya que durante el torneo veló por sus jugadores y
por el plantel metropolitano.
Espero hablar esta semana con Marcos Flores (presidente de San Salvador),
para arreglar lo del contrato, ya que finalizó con la eliminación
del equipo.
Al cuestionarlo si le gustaría seguir con el club, Rivero fue claro
en decir que depende de la parte económica, pero hasta la
fecha estoy agradecido con la directiva y con los jugadores por lo que
hicieron en el terreno de juego.
De no llegar a un arreglo con las panteras metropolitanas, el entrenador
uruguayo estaría a la disposición de equipos grandes del
redondo nacional.
Entre ellos están el Águila, que no ha definido la situación
del técnico, y FAS, ya que muchos creen que este podría
ser el último torneo de Agustín Chochera Castillo.

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