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EFE
El
Diario de Hoy
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La nominación del ucraniano Andreiy Shevchenko como Balón
de Oro de 2004 consagra a un goleador nato, cuya carrera ha estado marcada
por una constante búsqueda del gol, que comenzó en su infancia,
cuando superó el bache de tener que abandonar su ciudad de nacimiento
por la catástrofe de Chernóbil.
El premio de la revista France Football ha distinguido a un delantero
pleno de clase y de olfato goleador, que ha logrado dos veces el título
de máximo anotador de la complicada Liga italiana y que, en seis
años con la camiseta rossonera, ha logrado más de cien goles.
TODOS
LOS GANADORES
1956 Stanley Matthews (Inglaterra/Blackpool)
1957 Alfredo Di Stéfano (España/Real Madrid)
1958 Raymond Kopa (Francia/Real Madrid)
1959 Alfredo Di Stéfano (España/Real Madrid)
1960 Luis Suárez (España/Barcelona)
1961 Omar Sívori (Italia/Juventus)
1962 Josef Masopust (Checoslovaquia/Dukla Praga)
1963 Lev Yashin (Unión Soviética/Dinamo Moscú)
1964 Denis Law (Escocia/Manchester United)
1965 Eusebio (Portugal/Benfica)
1966 Bobby Charlton (Inglaterra/Manchester United)
1967 Florian Albert (Hungría/Ferencvaros)
1968 George Best (Irlanda del Norte/Manchester United)
1969 Gianni Rivera (Italia/Milan)
1970 Gerd Mueller (Alemania/Bayern Múnich)
1971 Johan Cruyff (Holanda/Ajax)
1972 Franz Beckenbauer (Alemania/Bayern Múnich)
1973 Johan Cruyff (Holanda/Barcelona)
1974 Johan Cruyff (Holanda/Barcelona)
1975 Oleg Blockin (Unión Soviética/Dinamo Kiev)
1976 Franz Beckenbauer (Alemania/Bayern Múnich)
1977 Allan Simonsen (Dinamarca/B. Moenchengladbach)
1978 Kevin Keegan (Inglaterra/Hamburgo)
1979 Kevin Keegan (Inglaterra/Hamburgo)
1980 Karl-Heinz Rummenigge (Alemania/Bayern Múnich)
1981 Karl-Heinz Rummenigge (Alemania/Bayern Múnich)
1982 Paolo Rossi (Italia/Juventus)
1983 Michel Platini (Francia/Juventus)
1984 Michel Platini (Francia/Juventus)
1985 Michel Platini (Francia/Juventus)
1986 Igor Belanov (Unión Soviética/Dinamo Kiev)
1987 Ruud Gullit (Holanda/Milan)
1988 Marco van Basten (Holanda/Milan)
1989 Marco van Basten (Holanda/Milan)
1990 Lothar Matthaeus (Alemania/Inter)
1991 Jean-Pierre Papin (Francia/Olympique Marsella)
1992 Marco van Basten (Holanda/Milan)
1993 Roberto Baggio (Italia/Juventus)
1994 Hristo Stoichkov (Bulgaria/Barcelona)
1995 George Weah (Liberia/Milan)
1996 Matthias Sammer (Alemania/Borussia Dortmund)
1997 Ronaldo (Brasil/Inter)
1998 Zinedine Zidane (Francia/Juventus)
1999 Rivaldo (Brasil/Barcelona)
2000 Luis Figo (Portugal/Real Madrid)
2001 Michael Owen (Inglaterra/Liverpool)
2002 Ronaldo (Brasil/Real Madrid)
2003 Pavel Nedved (R.Checa/Juventus)
2004 Andrei Shevchenko (Ucrania/Milan) |
Su segundo título de máximo goleador de Italia y la conquista
del scudetto han llevado a "Sheva" al peldaño más
alto del Balón de Oro, gracias a su instinto matador, técnica
depurada y unas condiciones físicas extraordinarias.
Con la humildad y el profesionalismo como señas de identidad, Sheva
ha amasado un palmarés impresionante, en el que destaca la Liga
de Campeones lograda con el Milán en 2003, la primera que conseguía
un ucraniano, en una final disputada en Old Trafford en la que marcó
el penalti decisivo.
A ello, suma la pasada Liga italiana, la Copa de Italia de 2003, y cinco
campeonatos conseguidos con la camiseta del Dínamo de Kiev (95,
96, 97, 98, 99), con la que también logró tres Copas de
Ucrania (96, 98, 99).
Fue máximo goleador de la Liga de Campeones en 1999, año
en el que el Milan se fijó en él y le hizo suyo por un traspaso
de 25 millones de dólares, algo que nunca se había pagado
por un jugador de la antigua Unión Soviética.
En su primer año en San Siro se alzó con el título
de máximo goleador, lo que ningún otro extranjero había
conseguido en el calcio en su debut.
la Guardia Roja, se aficionó desde muy joven al fútbol,
aunque también practicaba el tenis y el hockey sobre hielo.
El fútbol me eligió, confesó años
más tarde "Sheva". Su ciudad de origen está próxima
a Chernóbil y, por eso, en 1986, cuando la central nuclear de esa
ciudad sufrió el accidente atómico, Shevchenko se convirtió
en uno de los miles de niños que se vio obligado a emigrar hacia
el Mar de Azov.
Con diez años, el joven jugador sufría un parón en
su evolución y ese mismo año suspendió una prueba
de acceso a una escuela deportiva que amenazó con apartarle del
fútbol.
Sin embargo, la suerte quiso que se cruzara en su camino Alexander Shpakov,
un ojeador del Dinamo de Kiev que le llevó a la capital ucraniana.
Con 14 años, su actuación durante un torneo juvenil sorprendió
a todo el mundo y el delantero galés Ian Rush le regaló
sus botas.
Su clase le hizo superar con precocidad las etapas y a los 17 años
debutó en la Primera División ucraniana de la mano de Yozef
Szabo.
Luego llegó la gloria europea. Shevchenko deslumbró a todos,
sobre todo, en España, tanto con una excelente actuación
contra el Barcelona, en el Camp Nou, donde anotó tres goles (Liga
de Campeones 1997-98), como en la campaña siguiente, en la eliminatoria
de cuartos ante el Madrid (anotó los tres goles de su equipo en
los dos partidos).
Varios clubes europeos se fijaron en él, pero sólo el Milán
de Berlusconi puso sobre la mesa los 25 millones de dólares que
le llevaron al Milan, en 1999.
Al llegar a Milán, Berlusconi le llevó a su yate y le dijo
que se lo regalaba si, en la temporada anotaba 25 goles en la Liga. Sheva
se quedó en 24, con los que ganó el título de máximo
goleador, y, pese a su enfado, no obtuvo el preciado premio.
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Deslumbrante. En el Milan se vio el mejor Sheva.
Proyectó su imagen al mundo.
Fotos EDH |
Sheva se lo perdonaría poco después, ya que el propietario
del Milán se desvivió cuando el padre del ucraniano precisó
un trasplante de corazón, poniéndole casi a su disposición
el hospital de San Matteo de Pavía.
Berlusconi tiene a Sheva como uno de sus "favoritos". El actual
primer ministro italiano no ha dudado en repetir, siempre que puede, que
ambos nacieron el mismo día (29 de septiembre); eso sí,
con muchos años de diferencia.
Pero es que también Berlusconi intervino en parte en la historia
sentimental de Shevchenko, ya que apenas llegado a Milán se enamoró
de la modelo estadounidense Kristen, en esa época novia del hijo
mayor del Berlusconi.
Sheva entró en una especie de depresión de amor y sobre
el campo no rendía como antes. Kristen rompió con Piersilvio
y, después, se unió a Shevchenko. Tras años de convivencia,
en los que intervinieron juntos en campañas publicitarias, en 2004
se casaron y, hace apenas mes y medio, han sido padres de Jordan. La paternidad
parece haberle caído de maravillas.

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