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Julio Mejía/ R. Serrano
El Diario de Hoy
elpais@elsalvador.com
Mi ombligo
es el título de la más reciente obra musical compuesta por
el salvadoreño Roberto Alas, por medio de la cual intenta rendir
homenaje al municipio de Paraíso de Osorio, lugar en donde nació
el 7 de abril de 1949.
Maestro de profesión, Alas se apasionó por la música
desde temprana edad, la cual ha alternado junto a la enseñanza.
Canciones como Mi machete, El atol shuco, Mi cuma y Un día en el
cafetal hacen alusión a la vida cotidiana de su tierra, de cuyo
paisaje vive eternamente enamorado.
A sus 55 años, Alas se siente orgulloso con los logros obtenidos
hasta la fecha. Lo mejor que puedo hacer por mi pueblo es brindarle
un homenaje a través la música, sostuvo el artista
durante la premiación de los XVIII Juegos Florales de Cojutepeque,
actividad realizada el pasado 10 de noviembre frente al parque Rafael
Cabrera.
Todos mis trabajos son temas cotidianos y tienen un objetivo: el
rescate de nuestras raíces culturales, agregó.
Desde 1997
Para la producción del nuevo disco tuvo el apoyo del grupo Morfo
Azul, conformado por alumnos del Centro Escolar Néstor Salamanca
de Cojutepeque, departamento de Cuscatlán. Alas ha impartido sus
conocimientos musicales allí y de literatura, rama en la cual también
ha incursionado desde 1997 cuando comenzó a promocionar su música
y sus libros de poemas, fábulas y cuentos.
Sus temas favoritos tratan sobre la ecología y el medio ambiente,
a los cuales insiste se debe proteger.
Este es el tercer volumen de la producción musical. El primero
se tituló Humo no y el segundo El bigote de atol.
En Paraíso de Osorio el autor promueve la elaboración de
El libro de mi pueblo y Las artesanías de maicillo, en coordinación
con la Casa de la Cultura.

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