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El salvador en perspectiva
La polución y la basura

Se estudia la manera del mejor manejo de los desperdicios fluidos y sólidos para que sea menos costoso y más eficiente, para evitar la polución del medio ambiente.

Publicada 12 de diciembre 2004, El Diario de Hoy

Mario Rosenthal*
El Diario de Hoy
editoriales@elsalvador.com

Desde el 1 de octubre de 2004, el Artículo 107 de la Ley de Medio Ambiente prohíbe los basureros al aire libre, y el ministro de la Cartera fue criticado por no haber multado a ninguna de las alcaldías que no han observado la ley.

Su razonamiento era obvio, cualquier sistema para manejar los desperdicios sólidos involucra un gran gasto para su instalación y mantenimiento; también la experiencia con el relleno sanitario de Nejapa ha sido mala.

Al principio el ministro sugirió una prórroga, pero el problema del financiamiento fue solucionado con $38 millones que el Estado tiene de un préstamo internacional del BID y Taiwán.

Se ha anunciado que de ese dinero se invertirán $12 millones para construir cuatro nuevos rellenos sanitarios, pero, antes de proceder a su construcción, se tiene que hacer un estudio técnico.

Aunque no se espera que las alcaldías gasten en las construcciones, porque tendrán que cubrir el 10% del costo de la investigación.

El financiamiento servirá para eliminar 50 botaderos al aire libre y para modernizar y hacer más eficientes los sistemas sanitarios que existen en la actualidad.

Los botaderos de desperdicios sólidos son comunes en todo el mundo, incluyendo Estados Unidos.

La basura al aire libre causa la proliferación de bichos nocivos portadores de enfermedades, contaminan las vertientes de agua superficial, los acuíferos y nacimientos; ocupan terreno que podría tener mejor uso.

Los desechos sólidos caseros, comerciales e industriales, incluyendo de instituciones como hospitales, escuelas y otros, se producen por millones de toneladas anualmente.

El Ministerio de Medio Ambiente informa que sólo el año pasado el país generó 2,715 toneladas de desperdicios.

Se espera que para el año 2015, cuando todos los rellenos sanitarios estén funcionando, entre todas las alcaldías se manejarán 5,000 toneladas diarias de desperdicios sólidos.

El problema se agrava con la gigantesca cantidad de desperdicios no biodegradables, que van en aumento año con año.

Entre ellos están las latas de estaño u hojalata, botellas y envases de vidrio, objetos de plástico y textiles de fibras sintéticas. Algunos materiales, por ejemplo los papeles y cartones finos, pueden tardar décadas para degradarse y otros nunca se degradan.

Todos los sistemas para disponer de los desperdicios sólidos dependen de la degradación natural, en algunos casos, si se someten a altas temperaturas, se pueden destruir más rápido.

Un adelanto en algunos países desarrollados, en especial en Estados Unidos y Europa, es que los desperdicios sólidos son de reciclaje, para facilitar esto se exige que los clientes separen la basura y la clasifiquen. En El Salvador la pobreza ayuda, porque personas sin otro oficio se dedican a pepenar la basura, vendiendo la de reciclaje a los procesadores.

Se estudia la manera del mejor manejo de los desperdicios fluidos y sólidos para que sea menos costoso y más eficiente, para evitar la polución del medio ambiente debido a las actividades del hombre, que contamina el aire, el agua o la tierra.

Hay otros tipos de contaminación, además del mal manejo de los desperdicios, a que hemos dedicado nuestros comentarios, que consisten en polución visual por la proliferación de pancartas y de ruido. Lo peor en esta categoría son las emisiones de los vehículos.

El Salvador, no obstante ser un país en desarrollo, se está esforzando para combatir las distintas formas de contaminación, como en todo el mundo. Los que se oponen al control de la polución son algunos comerciantes que se lucran al producirlo.

*Escritor y columnista de El Diario de Hoy.

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