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Leyre Ventas
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El Diario de Hoy
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Ningún color es más navideño que el traje extragrande
color rojo de Santa Claus o el verde del frondoso abeto.
Ambos colores combinan en la Flor de Pascua, también llamada Pascuero,
Poinsettia, Estrella Federal o Estrella de Navidad. Para los salvadoreños,
sin muchos rodeos, son simplemente pascuas.
Se trata de una planta de interior, de oficina, de porte medio-bajo, compacta
y bien ramificada. Por la proximidad de las fechas,en muchos hogares se
ocupa de centro de mesa.
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La colorada es la clásica, la tradicional. Pero las hojas superiores
de este pequeño arbusto, las que conforman la flor, pueden variar
desde el más rabioso carmesí, hasta el más pálido
de los amarillos. Cambia la copa, la base siempre es de color esperanza.
Los presagios de Navidad es la época del año en la que los
viveros de plantas apantallan su color lógico con el rojo, amarillo
y melocotón de la pascua peach. Son especies originales,
sin injertos, que brotan cada una de su semilla, asegura Luis Alonso
Paiz, jardinero de La Laguna.
Sus enemigos
El despliegue de vistosidad comienza en noviembre, cuando la pascua florece.
Y mantiene todo su esplendor hasta enero, resaca de las fiestas. En
febrero se pone fea, lamenta Paiz.
Lo verde no es, según su criterio, el súmmum de la belleza.
El segundo mes del año se convierte, por obligaciones estéticas,
en la fecha ideal para la poda. Hay que cortarla exactamente por
la mitad, explica quien sabe de botánica. Deshacerse de la
parte superior y plantarla en el jardín permite que, al año
siguiente, el espectáculo floral se reitere.
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Varias cuestiones amenazan con truncar el curso natural de la vida vegetal,
con lo que la fragilidad de la pascua queda patente.
La mosca blanca (Trialeurodes) es una de las enemigas de la perpetuación
de la pascua en el tiempo. También la araña roja, el pulgón,
el ácaro y la cochinilla. Todo se soluciona con la aplicación
de fungicida.
La pascua es una planta caprichosa: hay que regarla a diario, preferiblemente
a primeras horas de la mañana, o con la tarde avanzada, cuando
los rayos de sol ya no la puedan vulnerar.
Sólo se debe saciar la tierra de la maceta, no el follaje, ya que
las gotas de agua son para sus hojas la lejía en el tejido. Perdida
la viveza de los colores, desapareció la referencia navideña.
| Multiplicación:
se hace
a partir de esquejes terminales de unos 6 u 8 cm de longitud. Sumergiéndolos
en agua caliente se detiene la pérdida de látex. Las
partes se colocan en "minimacetas" con arena porosa, a un
calor de 23-25oC y abundante luz. |
Luz:
es conveniente que reciban la máxima iluminación posible
cuando están en flor. Las hojas se desprenden con poca luz.
No obstante, soportan cualquier nivel siempre que estén aclimatadas
al mismo. Es una planta de días cortos, por lo que necesita
un sistema de floración. |
Sustrato:
debe ser muy suelto. El adecuado estaría constituido por: una
parte de corteza de pino, una parte de turba y una parte de arena,
neutralizando a pH 5.5. La corteza de pino puede sustituirse por la
tierra vegetal. Los sustratos artificiales solos o con turba también
son buenos. |
| Fertilización:
debe ser constante y mantenerse hasta el momento de la venta, para
evitar la reducción del tamaño de las brácteas
(pétalos) y su decoloración. |
Temperatura
ideal de cultivo:
22-25ºC por el día y 16-17ºC durante la noche (no conviene
que descienda de 10ºC). |
Contenedores:
se comercializan en macetas de 12-25 cm con 1-3 esquejes por maceta,
formando unas 5-12 ramificaciones. |

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