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Pescadores estimulan la reproducción de tortugas

San Miguel. Buscan apoyo para ampliar el programa. Lamentan que muchos recolectores no cumplan con disposiciones sobre este quelonio

Publicada 10 de diciembre 2004, El Diario de Hoy

Entusiasmo. Cientos de ejemplares fueron liberados en la playa El Cuco por una cooperativa de pescadores de la zona.
Fotos EDH

Yanci Pérez
El Diario de Hoy

elpais@elsalvador.com

Son casi dos meses los que deben proteger los nidos de tortugas. Luego éstas nacen y son liberadas como una forma de aumentar su población.

Es un esfuerzo que desde hace tres años impulsa la Asociación Cooperativa de Pescadores Artesanales de la Playa El Cuco.
Son más de 100 pescadores los que iniciaron la campaña en 2001 y que hoy buscan apoyo para darle un nuevo impulso.

Francisco Antonio Ramos, es el encargado del vivero de tortugas. Él rastrea los huevos por su cuenta y trata de motivar a otros pescadores a que hagan lo mismo. Les pide que de cada nido que es de entre 50 y 60 huevos, donen una docena.

Gracias a ello, han logrado liberar en tres años cerca de 14 mil quelonios.
“La naturaleza tiene muchas bondades pero debemos ayudarle, no sólo dañarla”, considera.
Pedro Alvarado, presidente de la cooperativa explica que el esfuerzo de Ramos no le representa ingresos económicos. Lo hace por el afán de rescatar a las tortugas y asegurar que en años próximos, haya huevos para recolectar.

Esfuerzo


En la playa El Cuco y sitios cercanos anidan tortugas de las especies Negra y Golfina.
Cada vez que un recolector entrega su docena de huevos al vivero, recibe una boleta que confirma la donación.

En el mercado local, la docena de huevos tiene un precio que oscila entre 2.50 y 3 dólares.
Así, aunque representa una pérdida inmediata para quienes apoyan el plan, también es una forma de asegurar que en una década o más, aún haya suficientes ejemplares de este animal como para garantizar su supervivencia.

Para fortuna de los organizadores de la campaña, hay muchos lugareños conscientes de la importancia de apoyarles.

“Sabemos que de ellas logramos nuestros ingresos y debemos cuidarlas”, sostiene uno de ellos.

Otros lamentan la apatía de muchos pescadores que lejos de ayudarles, ven su esfuerzo con indiferencia.

Los cooperativistas esperan que otras autoridades les ayuden a montar campañas para hacer conciencia en las comunidades sobre la importancia de reproducir estos animales.
Con ello podrían lograr mucho más apoyo y estimular la reproducción de esta especie para luego pensar en otras que también son amenazadas por la depredación humana que aumenta mientras los programas de recuperación disminuyen.

Privilegio. Una cría en el momento de salir del huevo. Fotos EDH

Se necesitan nuevos estímulos

En 2001 se esperaba que un centenar de pescadores donara los huevos al vivero. La mayoría lo hacía. Hoy, son cerca de 20 los que apoyan el programa.

La razón es sencilla. Cuando iniciaron recibían apoyo del Fondo Nacional de El Salvador. Con ello podían ofrecer víveres a los donantes a cambio de los huevos.
En 2001, esto significó liberar cerca de cinco mil 500 quelonios.

Pero cada año la cifra disminuye. En 2002, fueron mil menos, en 2003 apenas tres mil y éste año sólo 1,200.

“Los recolectores no quieren colaborar a pesar de que el Ministerio del Medio Ambiente exige que por cada diez docenas recolectadas, den dos para los viveros”, lamenta Pedro Alvarado.

Hoy ellos esperan que otros organismos se interesen en su trabajo, para poder establecer planes de ayuda permanente con los pescadores y motivarlos a apoyar el método aplicado en el sitio.

A la fecha no han encontrado eco a sus inquietudes. Pero confían en que autoridades municipales, gubernamentales, organismos no gubernamentales o empresas privadas les ayuden.


Una especie de difícil desarrollo
- Los cooperativistas indican que una tortuga hembra empieza a desovar cuando tiene cerca de 17 años de vida
- En cada postura deposita hasta 60 huevos.
- Nacen aproximadamente a los 55 días.
- Desde que salen de los huevos afrontan peligros.
- En condiciones naturales, muchas mueren antes de llegar al mar.
- Las que alcanzan el agua se exponen a los numerosos depredadores naturales.
- Algunas redes de pescadores las atrapan y mueren ahogadas si no logran liberarse a tiempo.



 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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