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Pasos positivos
Los resultados de la Paes

Es cierto que el contar con un excelente sistema puede llevarnos a excelentes resultados, pero podemos tener el mejor currículo del mundo, pero el éxito sólo se logra cuando se aplica adecuadamente

Publicada 10 de diciembre 2004, El Diario de Hoy



René Mejía Vides*
El Diario de Hoy

editoriales@elsalvador.com

En estos días tuvimos la grata noticia de que dos instituciones educativas evangélicas aparecieron entre los cinco primeros lugares de la Paes a nivel nacional, entre ellas se encuentra nuestro querido colegio: La Escuela Cristiana Oasis.

Alguien me preguntó: “¿A qué se debe que ustedes año con año vengan mejorando el posicionamiento de su institución?”Décimo lugar en 2000, séptimo en 2002, quinto en 2003 y ahora tercero en 2004. A lo cual respondí: “Ala gracia de Dios y a nuestra filosofía educativa”.

Es cierto que el contar con un excelente sistema puede llevarnos a excelentes resultados, pero podemos tener el mejor currículo del mundo, pero el éxito sólo se logra cuando se aplica adecuadamente. Esta persona continuó preguntando: “¿Y en qué consiste su filosofía educativa? A lo cual respondí: “Una filosofía de educación cristiana”, la cual trataré de exponer brevemente.

Alguien dijo que los alumnos aprenden el 50% de lo que un maestro les enseña y el 50% de lo que un maestro vive. Nuestros maestros han experimentado un encuentro personal con Cristo Jesús, nuestro Señor, tienen una pasión por glorificar a Dios a través de su labor de enseñanza.

Nuestra filosofía es que el maestro es “un pastor del aula de clase”.
Alguien mencionó que el objetivo de un profesor es dar una buena clase, en cambio, el de un maestro es que sus alumnos aprendan. Cuando el maestro con un corazón transformado se convierte en un pastor del aula de clases, el interés del mismo va más allá del de un profesor o de un maestro.

“Un pastor del aula” alimenta a su rebaño con buena enseñanza, cuida de ellos como un pastor a su rebaño, se preocupa por sus problemas personales y familiares, él va más allá del aula de clases, es un líder que con la influencia de su ejemplo y palabra motiva a los alumnos a procurar la excelencia, porque ésta agrada a Dios.

Enseñamos a nuestros maestros que Dios les ha colocado en un verdadero ministerio cristiano y que su motivación debe ser hacerlo todo para agradar a nuestro Dios.

Otra característica de la filosofía de educación cristiana es que todas nuestras asignaturas se integran en la Palabra de Dios, ya que creemos que todo conocimiento parte de la Verdad de Dios. Si estudiamos Ciencias, lo hacemos admirando la grandeza de nuestro Creador; en Lenguaje, al Dios que en forma exclusiva nos dio a los seres humanos la habilidad de expresarnos verbalmente; en Matemáticas, al Dios de la exactitud y del orden; en Historia, al Dios soberano que tiene control de las naciones, aprendiendo de la misma las causas de los éxitos y fracasos de la humanidad.

La educación integrada en la Palabra de Dios obra verdaderos milagros en el corazón de los alumnos. Juan Amos Comenio, padre de la educación moderna, dijo: “Nuestras escuelas se convertirán en escuelas cristianas, cuando nos hagan lo más parecidos a Cristo que sea posible. Cuán desgraciada es la enseñanza que no conduce a la virtud y piedad” .

Creemos que la educación cristiana es la respuesta para el desarrollo y formación de generaciones que sean sal y luz en esta necesitada nación.

Ante estos logros sólo podemos repetir la célebre frase del tiempo de la reforma: “Soli Deo gloria” (“Sólo a Dios la gloria”).

*Pastor evangélico.


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