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| Roja. El uruguayo Juan Carlos Reyes se va a los
camerinos tras la expulsión. Erick Prado lo consuela. Foto
EDH |
Mauricio Qüehl
El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com
Los aficionados del Metapán pasaron de la euforia al descontento
en apenas unos segundos, lo mismo que le sucedió al delantero Juan
Carlos Reyes. El uruguayo, desbordado de felicidad tras anotar el segundo
gol de su equipo, se quitó la camisa y la echó a volar al
viento.
No pensó ni en las reglas de la FIFA ni en la tarjeta amarilla
que le habían mostrado un rato antes. Y ahí estaba el árbitro
Alexander Sibrián para indicarle el camino a los camerinos antes
de lo pensado.
Fue un baldazo de agua fría para la multitud que llegó al
Calero Suárez. Todavía le estaban reprochando
al central cuando sucedió lo impensado. Mientras muchos aficionados
pedían penal en favor de los caleros por falta a Alcides Banderas,
Sibrián dejó a todos con la boca abierta. Interpretó
que el delantero uruguayo se dejó caer a propósito y le
mostró la amarilla. Como ya tenía una, le siguió
la roja. No se habían cumplido los primeros 45 minutos y los locales
ya tenían dos menos.
Los aficionados de Metapán querían devorarse al árbitro,
a quien consideraban no sólo demasiado rigorista, sino totalmente
desacertado en su decisión, ya que consideraban que lo justo era
la sanción de un penal. El primero en reaccionar fue un explosivo
Edwin Portillo, quien también se fue expulsado.
Más tarde, cuando los caleros aguantaban como fuera el partido
y trataban de que pasaran los minutos, llegó al expulsión
de Erick Dowson Prado, quien también había sido amonestado.
Si bien la victoria sobre FAS en esas condiciones con tres jugadores
menos fue festejada por los aficionados, el hecho de saber que para
el partido de vuelta, que se disputará en Santa Ana el próximo
domingo, no podrá contar con sus tres jugadores más importantes
hizo deslucir un poco el gran triunfo.
Mientras que Agustín Castillo elogió la tarea de Sibrián,
el presidente de Metapán, Gumercindo Landaverde, trató de
corrupto al árbitro al finalizar el partido.

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