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Mauricio
Qüehl
El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com
Luchó contra todo, contra FAS, las expulsiones y el pésimo
trabajo del silbante Rodolfo Alexander Sibrián.
Metapán logro superar todas las adversidades que tuvo para derrotar
2-1 a los azulgrana en el juego de ida de su serie semifinal. Ahora le
bastará un empate para llegar a la final, pero las expulsiones
y ese gol que sobre los últimos minutos marcó FAS podrían
pasarle factura en el juego de vuelta.
Eso porque se quedó sin sus atacantes estelares. Juan Carlos Reyes
y Alcides Banderas fueron dos de las cuatro víctimas que cobró
el deficiente trabajo del árbitro central.
Tampoco podrá tener a Erick Dowson Prado ni al entrenador Edwin
Portillo. Metapán luce diezmado físicamente para el próximo
encuentro, pero no moralmente, porque su motivación es tan grande
como el mismo estadio calero.
Fue muy bueno el partido hasta el minuto 26 porque Metapán ganaba
con solvencia y tenía todo para terminar de matar al subcampeón
del último torneo.
Pero no pudo, simple y sencillamente porque Sibrián trató
de mantener el dominio de las acciones a fuerza de imponer tarjetas amarillas
a diestra y siniestra.
FAS fue más frontal en los primeros minutos de juego. Williams
Reyes y Alejandro Bentos habían inquietado al menos en cinco ocasiones
el arco de Dagoberto Portillo. Parecía que el gol tigrillo estaba
por llegar.
Pero contrario a ello se vino el tanto de los metapanecos. Un tiro libre
raso de Álex Escobar puso el 1-0 en el marcador y el éxtasis
en las gradas, que lucían más repletas que nunca.
FAS trató de sacudirse el aturdimiento. Y en eso estaba cuando
se le vino el segundo gol en contra.
Juan Carlos Reyes, de espaldas al marco, se sacó la marca de Víctor
Velásquez mediante un giro y sólo ante Luis Castro resolvió
con tranquilidad.
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| La segunda. Sibrián está a punto
de expulsar a Banderas por simular una falta. Prado no lo puede creer.Fotos
EDH/ Óscar Payés |
El tigre estaba herido y de muerte, aunque volvió un poco a la
vida cuando el Colorado Reyes se fue del juego por sacarse
la remera para festejar su anotación. El atacante uruguayo ya estaba
amonestado.
Pero lo que realmente animó a FAS fueron las expulsiones que se
vinieron al final del primer tiempo: Alcides Banderas, por simular un
supuesto penalti, y Edwin Portillo, el entrenador, por protestar.
Eso le daba la esperanza a FAS de buscar en el segundo período
la igualdad en el marcador y de ser posible la victoria.
Lo intentó como pudo, Alberto Castillo se desprendió de
jugadores de marca como lo son Rafael Tobar y William Osorio y un creativo
como lo es Ernesto Góchez.
La idea era meter más hombres de ataque y para ello hizo ingresar
en su momento a Emerson Umaña y después a Nicolás
Muñoz y Juan Carlos Panameño. En un momento del juego, los
tigrillos tenían hasta cinco jugadores en esa función. El
gol de Reyes, sobre el final, le puso suspenso al próximo juego
en Santa Ana.

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