Seis meses tendrá la Fiscalía para acumular pruebas de la
participación de cuatro acusados de matar, el 5 de noviembre, al
sindicalista del transporte estadounidense José Gilberto Soto,
de 50 años.
Los implicados permanecerán en prisión, según la
resolución dada a conocer ayer por el Juzgado Tercero de Paz de
Usulután.
Los procesados son Rosa Elba Zelaya de Ortiz, de 59 años, suegra
de Soto; Santos Sánchez Ayala, de 26; Mario Jaime Ortiz, de 19,
y Herberth Joel Ramírez Góchez. Les capturaron en Puerto
Parada el viernes anterior.
Argumentos
Elba de Ortiz es considerada como la autora intelectual del hecho. Los
hombres fueron los responsables materiales.
Las autoridades sostienen que la mujer mantenía rencillas contra
el sindicalista salvadoreño-estadounidense y que habría
contratado a los tres hombres para matarle. Les pagaría dos mil
dólares.
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Traslado. Santos Ayala, Mario Ortiz y Herberth Ramírez son
trasladados al tribunal. Fotos EDH
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El Lic. Alan Hernández, fiscal del caso, explicó
que la mujer tenía grabados en su teléfono móvil
los números para llamar a los implicados.
Al allanar la casa de Rosa, hallaron una foto de tres personas y en la
que faltaba la imagen de Soto. Presumen que la entregó a los homicidas
para que le identificaran.
Antes de que el sindicalista llegara a El Salvador, la mujer sostuvo conversaciones
telefónicas con los hombres en las que se presume que les avisaba
del hecho.
Con ello el juez ordenó la detención.
Familiares de la mujer mostraron su inconformidad. Pedro Zelaya, hermano
de la acusada, negó que ella tuviera problemas serios con su ex
yerno.
Dolores Palma, la abogada defensora, expresó que apelará
la resolución.
Fuera del tribunal estaban cerca de 75 personas allegadas a Rosa Elba.
El Gobierno de El Salvador denunció que sindicatos de Estados Unidos
tratan de manipular la muerte del transportista salvadoreño estadounidense
José Gilberto Soto, como una forma de obstruir las negociaciones
del Tratado de Libre Comercio.
Diferentes autoridades han indicado que Soto había venido a El
Salvador para visitar a familiares y el 5 de noviembre fue asesinado a
balazos en Usulután.
El ministro de Gobernación, René Figueroa, enfatizó
que no es justo que haya sectores que quieren matizar el hecho con motivaciones
políticas.