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Borrados del mapa

El equipo español perdió y quedó eliminado. Ahora jugará la UEFA

Publicada 8 de diciembre 2004, El Diario de Hoy

Santiago Cañizares sufre por la eliminación del Valencia. Foto EDH

Agencias
El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com


El Valencia se despide de la Liga de Campeones tras perder por 0-2 ante el Werder Bremen, en un encuentro en el que los españoles dominaron y merecieron mejor suerte ante un sólido equipo alemán que supo leer perfectamente el partido y que sentenció su clasificación en el tramo final del choque.

Los de Ranieri comenzaron bien el encuentro, con un juego hilvanado, como hacía jornadas que no se recordaba en Mestalla, aunque faltaba la puntilla del remate, ante la seguridad mostrada por la pareja de centrales germanos y la dificultad para ajustar el último pase en un terreno de juego muy rápido debido a la lluvia.

En la primera ocasión en la que Mista logró zafarse de su marcador, el Valencia dispuso de su primera ocasión en un libre directo que Baraja lanzó mal.

Con el paso de los minutos, el Werder Bremen afinó su presión y con una línea defensiva muy avanzada frenó la salida de balón de los valencianistas. Micoud cogió la batuta del juego ofensivo alemán y el Valencia empezó a pasarlo mal también en defensa.

Cerca del gol

Micoud puso a prueba a Cañizares a la media hora de partido y el Werder se animó. Cuando mejor jugaba el campeón alemán llegó la mejor ocasión local, pero Aimar no se atrevió a chutar solo ante el meta Reinke y cedió a Mista, al que un defensa le impidió el remate.
Ahí acabó el bagaje de unos y otros. Las espadas seguían en alto y lo dejaron todo para la segunda parte.

En la reanudación, Aimar pudo desequilibrar el choque con un centro-chut envenenado que pasó entre una maraña de piernas y que Mista no aprovechó en el segundo palo con todo a su favor para marcar.

El Valencia le metió una marcha más al encuentro y empezó a encerrar al Werder en su parcela. El gol se cocía y Ranieri quiso echar más leña al fuego con un triple cambio en el que dio entrada a Corradi, Di Vaio y un ovacionado Vicente, que reaparecía tras dos meses de ausencia.

La conexión italiana a punto estuvo de servir el gol minutos después, pero la espectacular volea de Di Vaio fue repelida por el larguero.

El Werder trató de anestesiar el encuentro y el Valencia, sin Aimar sobre el terreno de juego, apeló al juego directo. A base de fuerza y garra el campeón español buscó a la desesperada el gol de la clasificación y en una contra llegó su sentencia de muerte.

Valdez, que acaba de saltar al terreno de juego, rompió el fuera de juego y batió con habilidad a Cañizares en su salida.

El partido había acabado y los jugadores del Valencia, excesivamente nerviosos, entraron en una guerra de juego sucio que acabó con la expulsión de Angulo y el segundo gol del paraguayo Valdez.

El italiano Claudio Ranieri, entrenador del Valencia, cargó durísimamente contra la labor del árbitro sueco Anders Frisk tras la eliminación de su equipo de la Liga de Campeones a manos del Werder Bremen. “Ahora entiendo por qué le abrieron la cabeza en Roma”, dijo el técnico.

Se mostró muy disgustado por las decisiones del árbitro. “Siempre que hubo dudas, señaló a favor de los alemanes. Por eso la gente se calentó. No me extraña que le abrieran la cabeza en Roma porque cosas así son difíciles de explicar”, dijo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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