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Madres darán terapias a hijos

Ciudad. Los niños y niñas con discapacidad reciben atención en el ISRI, al lado de uno de los progenitores, para continuar con los tratamientos en sus hogares en Navidad

Publicada 6 de diciembre 2004, El Diario de Hoy

Perseverancia. Los pacientes del Instituto Salvadoreño de Rehabilitación de Inválidos desarrollan sus potencialidades a través de actividades sencillas. .Foto EDH


Nuria romero
El Diario de Hoy

metro@elsalvador.com


Durante seis años, Santos González ha dejado a un lado sus labores domésticas, dos días a la semana, para acompañar a su hijo Jonatan de siete años a la Escuela Especial del Instituto Salvadoreño de Rehabilitación de Inválidos, ISRI.

La media hora de terapia que recibe Jonatan, quien padece del Síndrome de Down, es aprovechada por su madre, porque en las vacaciones navideñas será ella la que atienda a su pequeño.

Diversos servicios
El ISRI cuenta con dependencias de atención especial, en San Salvador, San Miguel y Santa Ana.

1-Centro del aparato locomotor. Para lesiones o afección modular.

2-Centro de Rehabilitación para ciegos Eugenia de Dueñas.

3-Centro de audición y lenguaje Tomás Regalado González.

4-Centro de Invalideces múltiples. Terapias para desarrollar potencialidades.

5-Centro de educación especial Para niños con Síndrome de Down.

6-Centro de parálisis cerebral. Rehabilitan o habilitan a los pacientes.

7-Centro de rehabilitación profesional. Les preparan para la vida profesional.

8-Unidad de consulta externa y Clínica geriátrica. Atención general.

9-Centro de atención para ancianos Sara Zaldívar. Servicio integral.

10-Centro de desarrollo integral en la zona de Oriente y occidente.

Iris Benítez, profesora del menor, explica a la señora cómo debe ayudarle a su hijo en el hogar.

En medio de su progenitora y de su orientadora, Jonatan se esfuerza por ensamblar o encajar objetos en un juguete. Benítez con una sonrisa en sus labios le dirige la mano para que logre su propósito. La madre sólo observa.

“Nosotros le enseñamos a colorear, estimularlo a través de sensaciones y proporcionarle conceptos sencillos”, asegura la maestra.

Es importante que los padres asistan para que continúen la enseñanza en sus casas, añade.

Ahí mismo les muestran la forma de cómo vestirlos, bañarlos, lavarles los dientes, entre otras actividades propias del hogar.

El caso de Nelson

Sólo una pared divide a Jonatan con Nelson Alvarado, de 14 años, y a otros siete muchachos que sufren de retardo mental.

Alvarado con mucha paciencia inserta una aguja en los agujeros de un plástico para darle forma a una flor. Su madre Fidelina Morales está pendiente de que culmine la tarea que le ha puesto el docente.

“Desde hace seis años vengo con él. En todo ese tiempo le han ayudado a valerse por sí mismo. Antes no podía caminar y ahora corre”, expresa la señora al contar su experiencia.

Pasos. Jonatan aprende a insertar objetos en un juguete. .Foto EDH

Ángel Najarro, el orientador de la sección, dejará a los padres tareas para que las realicen con sus hijos en vacaciones. Al regreso, en enero, hará una evaluación de los avances que han tenido los alumnos.

Y es que en algunos casos los familiares no quieren hacerse cargo de su responsabilidad. “Eso es todavía un dolor de cabeza del centro”, afirma Rolando Martínez, gerente en salud del ISRI.

“El deber de uno de los responsables es estar siempre presente en cada terapia de sus hijos”.
Rolando Martínez
Gerente en Salud del ISRI

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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