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| Eduardo Chang se caracteriza por su trabajo digital.
Con ella nos representó en la bienal en Panamá. Foto |
Morena Azucena
El Diario de Hoy
mlazucena@elsalvador.com
Romper los esquemas, explorar nuevos lenguajes, investigar materiales
y herramientas que ayuden a crear una obra artística que pueda
mover los sentidos del espectador. Ésta ha sido la constante entre
los jóvenes artistas en los últimos cinco años, según
indica el curador Luis Croquer.
Al cierre de 2004, el recuento de estas expresiones fue variado. Las instalaciones,
definidas como intervenciones espaciales con sentido estético,
encabezaron el menú. Si no, remitámonos a la selección
de las obras que participaron en la IV Bienal de Artes Visuales, actividad
que tuvo como escenario el Marte, y su edición regional se desarrolló
recientemente en Panamá.
La novedad se centró en el arte digital, rama que ya tiene exponentes.
Esto se comprobó en el certamen de la Fundación Click, que
convocó a más 100 artistas.
El performance, un híbrido de manifestaciones visuales, poéticas
y teatrales, también estuvo presente. Caos absurdo palabras fue
presentado por un grupo de artistas.
La fotografía es otra de las ramas que vimos. Entre ellas resaltaron:
Ejercicios para intentar desaparecer, de Walterio Iraheta, y Hojas, de
Omar Carbonero.
¿Moda?
Las expresiones contemporáneas en el arte no corresponden a una
moda en particular, simplemente es una etapa de investigación,
indica Croquer.
Por ser periféricos, nos encontramos en un momento que se
está explorando y al hacerlo se están considerando todos
estos medios como formas válidas de representación,
indica el experto en artes.
Por eso en esta etapa, no considera justo emitir una etiqueta o tomar
la literalidad a las expresiones actuales; tal como el arte digital.
Una obra de digital puede ser arte al ser manipulada o, al contrario,
puede ser arte, pero sin ser manipulada, añade.
Por su parte, la directora de la Fundación Click, María
Luisa Angulo, dijo que el arte digital es una forma de hacer arte con
herramientas tecnológicas. Pero advierte: no es una simple
foto, sino una foto con intervención artística.
Esta fundación percibe cierta apertura a este lenguaje. Esta visión
la comparte el artista Simón Vega.
Se está haciendo instalaciones y arte digital, pero no hay
muchos artistas que lo hagan. Además, si nos ponemos a la par de
Panamá o Costa Rica, estamos atrasados, expresó Vega.
Sobre el desfase, Croquer lo relaciona con nuestra historia del arte.
Nuestra parte científica y tecnológica ha sido menor,
y esto se refleja en la pintura y la escultura. Nuestra abstracción
tiene que ver con cosas líricas y humanas, interpreta.
Él vislumbra un futuro interesante, gracias a la inclusión
de la tecnología. Pues ella auxiliará a que los artistas
representen conceptos intangibles tales como las emociones y las identidades.
El trabajo para hacer algo distinto
Poesía, música, fotografía y expresiones teatrales.
Esto fue Caos absurdo palabras, una propuesta creada por Performante,
grupo integrado por el fotógrafo Rodolfo OMeany, la actriz
Jennifer Valiente y los poetas Carlos Clará, Oswaldo Hernández
y William Alfaro.
Este concepto híbrido, que se presentó durante el Festival
de Teatro Universitario, tuvo su razón: Reflejar lo cotidiano
de San Salvador, lo represivo de la trabazones del centro, la paranoia
y la televisión, dice Valiente.
Este caos se acompañó con los poemas de Clará, Hernández
y Alfaro.
La idea era llevar los poemas de manera distinta, y era necesario
separar a los poetas de su poesía, porque ellos tenían mal
oratoria y asesinaban su propia poesía, comentó OMeany.
Fue así como la propuesta se complementó con las fotografías
en formato de 35 milímetros hechas por OMeany.
¿Cómo no cayeron en lo obvio? Tratamos de no ilustrar
los poemas, porque ellos tienen sus propias imágenes, pero como
espectador podés hacer asociaciones con otras imágenes,
explica Valiente.
Otra de las expresiones artísticas fue La liberación del
ser, instalaciones presentadas por Claudia Fajardo, Norma Portillo y Adela
Zepeda, estudiantes de artes de la Universidad de El Salvador. Lo
nuestro está relacionado con el humano y sus diferentes áreas:
el ser social, creativo y lo biológico, dijo Fajardo.
Adela Zepeda, una de las exponentes, comentó su dificultad para
adaptarse a este lenguaje. Soy maestra de educación artística
y me costó adaptarme a esto, porque yo tenía el concepto
de arte tradicional, pero me ha gustado, opinó Zepeda.

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