elsalvador.com WWW
Portada Nacional El País Deportes Metro Negocios Editorial RUZ Vida Internacionales Por el mundo

La ruta de la exploración artística

El síntoma en el arte salvadoreño es común: la exploración de lenguajes con soportes digitales y materiales orgánicos

Publicada 6 de diciembre 2004, El Diario de Hoy

Eduardo Chang se caracteriza por su trabajo digital. Con ella nos representó en la bienal en Panamá. Foto

Morena Azucena
El Diario de Hoy
mlazucena@elsalvador.com

Romper los esquemas, explorar nuevos lenguajes, investigar materiales y herramientas que ayuden a crear una obra artística que pueda mover los sentidos del espectador. Ésta ha sido la constante entre los jóvenes artistas en los últimos cinco años, según indica el curador Luis Croquer.

Al cierre de 2004, el recuento de estas expresiones fue variado. Las instalaciones, definidas como intervenciones espaciales con sentido estético, encabezaron el menú. Si no, remitámonos a la selección de las obras que participaron en la IV Bienal de Artes Visuales, actividad que tuvo como escenario el Marte, y su edición regional se desarrolló recientemente en Panamá.

La novedad se centró en el arte digital, rama que ya tiene exponentes. Esto se comprobó en el certamen de la Fundación Click, que convocó a más 100 artistas.

El performance, un híbrido de manifestaciones visuales, poéticas y teatrales, también estuvo presente. Caos absurdo palabras fue presentado por un grupo de artistas.

La fotografía es otra de las ramas que vimos. Entre ellas resaltaron: Ejercicios para intentar desaparecer, de Walterio Iraheta, y Hojas, de Omar Carbonero.

¿Moda?

Las expresiones contemporáneas en el arte no corresponden a una moda en particular, simplemente es una etapa de investigación, indica Croquer.

“Por ser periféricos, nos encontramos en un momento que se está explorando y al hacerlo se están considerando todos estos medios como formas válidas de representación”, indica el experto en artes.

Por eso en esta etapa, no considera justo emitir una etiqueta o tomar la literalidad a las expresiones actuales; tal como el arte digital.

“Una obra de digital puede ser arte al ser manipulada o, al contrario, puede ser arte, pero sin ser manipulada”, añade.

Por su parte, la directora de la Fundación Click, María Luisa Angulo, dijo que el arte digital es una forma de hacer arte con herramientas tecnológicas. Pero advierte: “no es una simple foto, sino una foto con intervención artística”.

Esta fundación percibe cierta apertura a este lenguaje. Esta visión la comparte el artista Simón Vega.

“Se está haciendo instalaciones y arte digital, pero no hay muchos artistas que lo hagan. Además, si nos ponemos a la par de Panamá o Costa Rica, estamos atrasados”, expresó Vega.

Sobre el desfase, Croquer lo relaciona con nuestra historia del arte. “Nuestra parte científica y tecnológica ha sido menor, y esto se refleja en la pintura y la escultura. Nuestra abstracción tiene que ver con cosas líricas y humanas”, interpreta.

Él vislumbra un futuro interesante, gracias a la inclusión de la tecnología. Pues ella auxiliará a que los artistas representen conceptos intangibles tales como las emociones y las identidades.

El trabajo para hacer algo distinto

Poesía, música, fotografía y expresiones teatrales. Esto fue Caos absurdo palabras, una propuesta creada por Performante, grupo integrado por el fotógrafo Rodolfo O’Meany, la actriz Jennifer Valiente y los poetas Carlos Clará, Oswaldo Hernández y William Alfaro.

Este concepto híbrido, que se presentó durante el Festival de Teatro Universitario, tuvo su razón: “Reflejar lo cotidiano de San Salvador, lo represivo de la trabazones del centro, la paranoia y la televisión”, dice Valiente.

Este caos se acompañó con los poemas de Clará, Hernández y Alfaro.
“La idea era llevar los poemas de manera distinta, y era necesario separar a los poetas de su poesía, porque ellos tenían mal oratoria y asesinaban su propia poesía”, comentó O’Meany.

Fue así como la propuesta se complementó con las fotografías en formato de 35 milímetros hechas por O’Meany.

¿Cómo no cayeron en lo obvio? “Tratamos de no ilustrar los poemas, porque ellos tienen sus propias imágenes, pero como espectador podés hacer asociaciones con otras imágenes”, explica Valiente.

Otra de las expresiones artísticas fue La liberación del ser, instalaciones presentadas por Claudia Fajardo, Norma Portillo y Adela Zepeda, estudiantes de artes de la Universidad de El Salvador. “Lo nuestro está relacionado con el humano y sus diferentes áreas: el ser social, creativo y lo biológico”, dijo Fajardo.

Adela Zepeda, una de las exponentes, comentó su dificultad para adaptarse a este lenguaje. “Soy maestra de educación artística y me costó adaptarme a esto, porque yo tenía el concepto de arte tradicional, pero me ha gustado”, opinó Zepeda.



elsalvador.com WWW