Un bus cayó en un barranco y perecieron 60 personas. Ocurrió
el 14 de agosto en Carolina, San Miguel y es el accidente de tránsito
más grave del año. Pero no es el único.
Las campañas de educación vial y controles en carreteras
no han dado los resultados esperados. Si bien el número de percances
es un poco menor que en 2003, la cantidad de muertos en éstos aumentó.
El año anterior en este departamento hubo 2,905 accidentes y hasta
noviembre de este 2,573.
Pero en el primer año fallecieron 211 personas y hasta noviembre
de 2004, fueron 260.
Usulután informa menos muertos. Fueron 80 en 2003 y 72 este año.
Son 253 incidentes por exceso de velocidad y una cantidad similar por
embriaguez.
Las causas
La PNC, de acuerdo a sus estadísticas, destaca como principal causa
de accidentes, en su orden, la distracción de conductores, la invasión
del carril contrario, la velocidad excesiva y, en menor proporción,
el consumo de drogas o licor.
Los esfuerzos de la PNC en ambos departamentos están dirigidos
a la orientación y control.
La inspectora Morena Quintana, jefe de Tránsito en oriente, indica
que pondrán más atención a la presencia de animales
en carreteras. Por esta causa han ocurrido 11 percances en noviembre y
cuatro personas murieron.
Ella explica que la ley les faculta a recoger el ganado, en acciones coordinadas
con las alcaldías. El dueño deberá pagar una multa
y cubrir los daños que se produzcan en los hechos.
Según informa, hay leyes sobre carreteras y caminos vecinales que
establecen que si un animal provoca un accidente, su dueño debe
responder a los afectados.
Cada localidad tiene sus propios problemas. En Usulután, la PNC
define que la mayoría de incidentes ocurren después de las
tres de la tarde y que la mayoría de veces, los responsables escapan
del sitio. Para controlar esta situación, el cuerpo de seguridad
ha instalado retenes en diferentes carreteras.
Así, mientras unos agentes capacitan a niños en escuelas,
otros controlan los límites de velocidad, que, según recuerdan,
son de un máximo de 90 kilómetros por hora.
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| Afectado. Henry Martínez fue una víctima
de accidente. Fotos EDH |
Víctimas de abusos de motoristas
Los recuerdos deprimen a muchos. Marleni Xiomara Fuentes
de 22 años, sufre al hablar de lo que le pasó el 1 de agosto.
Ese día estuvo cerca de la muerte.
Iba a tomar un taxi, en la salida de Usulután a Ereguaiquín.
Vio a ambos lados de la vía y cruzó. En ese momento, un
auto conducido a excesiva velocidad la embistió. El motorista continuó
la marcha y particulares la llevaron al hospital.
Aparte de abusivos, muchos son irresponsables de sus actos,
comenta la mujer.
Ella se estremece al saber que este año, 72 personas han perecido
atropelladas. Bien pudo ser una de ellas.
Henry Martínez es otra persona que tiene la suerte de poder contar
lo que le pasó.
El 5 de agosto viajaba a El Divisadero, Morazán, en un pick up.
En la ruta, un vehículo lo embistió en la parte trasera.
Martínez resultó con lesiones en las vértebras del
cuello. Aún recibe terapia en el Seguro Social y afirma que padece
malestares y dolores en todo el cuerpo.
A ello agrega el miedo al viajar en carretera. El espera que las autoridades
controlen los abusos de motoristas.