|
PALABRAS.
Ser humano, significa...
Ser fuerte no significa ser rudo, grosero, tosco. Significa resistir el
vendaval, alcanzar la montaña, vencer, levantarnos, recomenzar...
Publicada 6 de diciembre 2004, El Diario de Hoy
|
Carlos
Balaguer
pintorbalaguer@hotmail.com
El
Diario de Hoy
editoriales@elsalvador.com
Es no caer vencido por el destino, sino
levantarnos venciendo al destino.
Ser amable no significa ser débil, complaciente o sin carácter.
Es ser benévolo, cordial, agradable, generoso ante otros. Es dar
dulzura, amor, gentileza a los demás y desterrar la amargura, la
grosería y la prepotencia.
Ser sabio no es ser arrogante ni engreído. Es ser humilde, prudente,
atinado, visionario, experto, conocedor de la verdad.
Ser humilde no significa ser tímido, pobre o inferior. Es ser obediente
a Dios, manso de corazón. Rendido, tal vez ante la vida, pero no
vencido. Ser humilde es aceptar tu pequeñez ante lo grandioso de
la creación, sin dejar de ser grande.
Ser agradecido no es ser servil ni vasallo. Significa reconocer, agradecer,
retribuir una dádiva con amor... Dar gracias a Dios.
Ser valioso no implica ser ególatra. Es ser apreciado y meritorio
por lo que eres, no por lo que crees ser...
Ser fiel no significa ser esclavo, prisionero o doblegado. Es ser amigo,
apegado, ferviente, inseparable, creyente. Leal.
Ser apacible no es ser flojo, lento ni desanimado. Es vivir y realizar
con calma la lucha, el triunfo, el sueño, el júbilo. Es
aceptar las cosas de la vida con serenidad y degustar la dulzura a plenitud
en la paz de tu alma, con sosiego. Recuerda que para que se vean el sol
y las estrellas en el agua del estanque, éstas deben estar en calma,
como tu fuente interior.
Ser de buen vivir no es vivir en la opulencia sino entre la finura y la
armonía. Elegir las mieles sutiles y sencillas del existir y no
los caros perfumes de la vanidad.
Finalmente, ser humano significa ser del polvo y de las estrellas, de
la tierra y del cielo.
DÍA A DÍA
Desarrollo
A menos que se trate de Robinson Crusoe, nadie puede vivir
aisladamente: requiere de la ayuda, los apoyos, el trabajo y la compañía
de otros. Suponer que hay desarrollo que no beneficia a la gente, equivale
a creer que las empresas que lo lograron se mantuvieron esos años
espléndidamente aisladas. Lo inexplicable es cómo
hacían para que sus empleados y ejecutivos no salieran a comprar
aunque fuera a la tienda de la esquina, o visitaran médicos, o
mandaran a sus hijos al colegio, o tomaran un autobús, o ahorraran
en un banco.

|