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| Capturados. Dos sospechosos de ingresar droga
a Mariona. Foto EDH |
Wilfredo Salamanca/L.
Martínez
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
Diagnóstico reservado tras sufrir una molestia cardiaca.
Bajo ese argumento, la División Antinarcóticos de la Policía
justificó la estadía del director del penal La Esperanza
en el pabellón 104 de la tercera planta del Hospital Militar, en
la colonia San Luis de la capital.
El alcaide José Antonio Guzmán Blanco fue detenido el viernes
por la noche, supuestamente porque no notificó a las autoridades
el hallazgo de una pelota rellena con marihuana seca entre los muros del
reclusorio.
En lugar de dar parte a las autoridades, el director incineró lo
que podría haber servido como una prueba más en las investigaciones
sobre el ingreso de droga, según las autoridades.
Por esto se acusa del delito de omisión de aviso.
Los custodios Walter Atilio Bautista y Lázaro de Jesús Gómez
Aguilar, también fueron detenidos y estaban ayer en las bartolinas
de la División Antinarcóticos.
El primero trabajaba como custodio en Mariona, y el segundo era supervisor
de una proveedora de alimentos.
Estos dos están acusados de tráfico ilícito, actos
preparatorios, encubrimiento real (de cosas), encubrimiento personal (de
personas), conspiración y asociaciones delictivas.
Afección
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| Hermetismo. El ingreso al Hospital Militar se
restringió a los periodistas. Foto EDH |
Un subinspector de la Policía, que se identificó como Samuel,
explicó que mientras se le leían los derechos a Guzmán
Blanco, durante su captura, sufrió una molestia cardíaca
y se le trasladó al sanatorio.
Un equipo de El Diario de Hoy intentó ingresar al hospital ayer
al mediodía, pero el militar a cargo de la entrada dijo que la
información es manejada por la Fiscalía y que el mismo Guzmán
Blanco había solicitado que no se permitiera el ingreso de periodistas.
El ministro de Gobernación, René Figueroa, declaró
que Guzmán cometió un grave error, después
de mantener una limpia trayectoria. Por ahora será sustituido por
el alcaide del penal de Zacatecoluca.
El director de Centros Penales, Astor Escalante, declaró que este
tiene que ser un mensaje para los servidores de la administración
pública.
Nuestras actuaciones deben ser apegadas a la ley, enfatizó.
El delito
La ley de drogas lo establece.
Art. 57.- Define la omisión de denuncia o aviso y la pena
con que se le sancionará.
El propietario o encargado de entidades que teniendo conocimiento de actividades
ilícitas sobre drogas en los locales bajo su dominio o encargo,
las permitiere, no las denunciare o no avisare a cualquiera de los organismos
encargados de aplicar esta ley, será sancionado con prisión
de uno a tres años.
Reacciones
Vamos a respetar las actuaciones de la policía y de la Fiscalía
Ástor Escalante
Director de Centros Penales
Lo que tenemos ha sido un grave error por omisión de aviso
René Figueroa
Ministro de Gobernación
Reconocen esfuerzo estatal en cárceles
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| Mariona. Masacre dejó una treintena de
muertos y heridos. Foto EDH |
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la Organización
de Estados Americanos (OEA) emitió comentarios favorables sobre
el trabajo gubernamental en las cárceles salvadoreñas, confirmó
ayer el nuevo director de Centros Penales, Ástor Escalante.
El funcionario dijo que la valoración es la respuesta a la denuncia
sobre la situación carcelaria presentada ante dicho organismo por
el Instituto por la Justicia y el Derecho Internacional (Cejil) y el Instituto
de Derechos Humanos de la Universidad Centroamericana (Idhuca).
Según la acusación, la masacre registrada el 18 de agosto
pasado en el penal de Mariona refleja la crisis penitenciaria salvadoreña.
Agrega,que estos hechos obedecen al internamiento de pandilleros y reos
llamados comunes. También, menciona condiciones infrahumanas a
las que están expuestas la población reclusa y el hacinamiento.
El funcionario dijo que la CIDH reconoció el esfuerzo del
Estado salvadoreño para resolver el problema. Además, porque
no hemos ocultado esa realidad.
La verificación
- Debido a la denuncia, la CIDH envió al brasileño Paulo
Gergio Piñeiro, quien aprovechó la visita a El Salvador
para verificar el involucramiento de niños en las pandillas y las
políticas estatales para prevenir esas agrupaciones violentas.

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